
Muchas personas eligen utensilios de cocina de acero inoxidable para cuidar su salud. Los recipientes para guarniciones, sartenes y ollas son representativos. El problema surge cuando se utilizan sin limpiar adecuadamente el 'abrasivo'. Si no se eliminan las sustancias cancerígenas que quedan en la superficie del acero inoxidable, puede ser perjudicial para la salud.
El 'abrasivo' que suaviza el hierro... queda en todas partes y se libera
Es importante lavar bien el acero inoxidable cuando se compra por primera vez. El profesor Kang Sang-wook del departamento de química de la Universidad Sangmyung advirtió en el canal de YouTube 'Equipo de Salud' que "el abrasivo no se limpia con detergente para cocina" y que "si se limpia con aceite de cocina común, saldrá negro".
El abrasivo se compone principalmente de carburo de silicio y óxido de aluminio. Según la clasificación de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, pertenece al grupo 2 de sustancias cancerígenas. El profesor Kang advirtió que "esto está regulado en términos de respiración, pero no se ha esclarecido adecuadamente qué tipo de toxicidad combinada puede causar al ingerirlo junto con otras sustancias".
Solo necesitas papel de cocina y aceite... es seguro después de limpiar varias veces
El abrasivo, que tiene óxido de hierro y aceite abrasivo como componentes principales, no se elimina fácilmente con detergente. Sin embargo, el método de limpieza no es complicado. Solo necesitas humedecer un papel de cocina con aceite y frotar el producto de acero inoxidable. Puedes usar aceite de cocina, aceite de oliva o aceite de semilla de uva.
Si al limpiar el nuevo producto con aceite sale negro, es normal. Repite este proceso de 2 a 3 veces hasta que no salga más abrasivo. Una vez que hayas limpiado el aceite, enjuaga con detergente para cocina y una esponja suave. Es recomendable usar agua tibia. Enjuaga una vez más con agua diluida con 1-2 cucharadas de vinagre para poder usarlo de manera limpia.
