
Resistirse a la tentación de la comida y los tentempiés no es nada fácil. Si reduces el almuerzo por miedo a engordar, el hambre vuelve a media tarde. Pero tampoco conviene recurrir a galletas o pan, cargados de azúcar y carbohidratos. Si no te apetece algo dulce, una alternativa es optar por un pepino o unos tomates cherry. Si estás trabajando, puedes comprarlos en una tienda de conveniencia cercana. ¿Y qué pasa con los frutos secos, como las nueces? Veamos cómo controlar el peso y, al mismo tiempo, encontrar una manera de reducirlo.
El hambre entre las 4 y las 5 de la tarde es insoportable… ¿cómo afrontarla?
Gestionar el hambre de forma adecuada es clave en una dieta. A veces, pese a controlar bien las comidas, el plan fracasa porque resulta imposible dominar el apetito. En ese sentido, la merienda de la tarde, antes de la cena, suele marcar la diferencia. Conviene superar ese bache de hambre de manera razonable y reducir la cantidad de la cena. Entonces, ¿qué es mejor comer? Lo ideal son alimentos con pocas calorías y que aporten una sensación clara de saciedad. En esa línea, destacan las verduras ricas en fibra. El pepino o los tomates cherry son una buena opción.
Muy pocas calorías y sensación de estar lleno… para evitar cenar en exceso
Los alimentos hipercalóricos y ricos en grasa son el mayor enemigo de la dieta. El pepino y los tomates cherry aportan muy pocas calorías. Incluso si se come una cantidad generosa, no hay que preocuparse por engordar, y la saciedad ayuda a reducir lo que se ingiere en la cena. El pepino aporta 13 kcal por 100 g y los tomates cherry apenas unas 16 kcal (datos de la Tabla Nacional Estándar de Composición de Alimentos). En el pepino, el agua representa el 96%, por lo que la sensación de plenitud llega rápido. Además, contiene nutrientes como fibra dietética y licopeno, lo que lo convierte en un tentempié adecuado para la tarde. Otra ventaja es que se consigue con facilidad en tiendas de conveniencia, entre otros lugares.
Alimentos ricos en proteínas… mantienen la saciedad hasta la cena
Los frutos secos también pueden funcionar como merienda de tarde. Al ser ricos en proteínas, ayudan a mantener la saciedad hasta la cena y a evitar comer en exceso por la noche. Además, contribuyen a reforzar la masa muscular, que suele disminuir durante el control de peso. También aportan grasas saludables (ácidos grasos insaturados). Pero hay un aspecto importante: la mayoría de los frutos secos tienen muchísimas calorías. Si te excedes con la merienda, puedes echar por tierra la dieta. Por eso hace falta autocontrol. En el caso de las nueces, lo recomendable es comer menos de un puñado.
He tomado mucho aceite de oliva… ¿por qué engorda?
Las calorías que se gastan con el ejercicio no son tantas como suele pensarse. Aun así, hacer ejercicio durante la pérdida de peso puede aumentar la masa muscular y prolongar el efecto de la dieta. Con todo, la elección de los alimentos es lo más importante. Últimamente, el aceite de oliva está en el punto de mira. Incluso hay quien sostiene que hay que tomarlo en ayunas por la mañana. El aceite de oliva favorece la salud, pero no puede considerarse un alimento mejor para adelgazar que otros aceites. Contiene grasas saludables (ácidos grasos insaturados), pero sigue siendo aceite. Como es muy calórico, si se consume en grandes cantidades puede hacer que se gane peso. En una dieta, más importante que el tipo de aceite es reducir la cantidad que se toma.