
Con una radiación ultravioleta intensa, el rostro se recalienta y es fácil que aparezcan rojeces y manchas rojizas. Cuanto más sube la temperatura de la piel, más rápido se evapora la hidratación y más se activa la producción de melanina; por eso aumentan las probabilidades de que aparezcan manchas y un tono apagado.
En dermatología, el cuidado de la piel en verano suele plantearse con un orden claro: «calmar la sensación de calor → recuperar la barrera → whitening». Calmar primero la piel y, después, incorporar productos despigmentantes ayuda a reducir la irritación y a potenciar el efecto de mejora del tono.
Cuidado calmante① En los 10 minutos posteriores a la limpieza, baja la temperatura de la piel
Tras volver de la calle, conviene retirar con suavidad el protector solar y las impurezas con agua templada —mejor que caliente— y bajar el calor de la piel en un plazo de 10 minutos. Los discos de tónico guardados en la nevera o las mascarillas hidratantes ayudan a estabilizar antes la temperatura cutánea; usarlos durante unos 5~10 minutos resulta eficaz.
Aplicar hielo directamente puede refrescar de forma momentánea, pero la contracción y dilatación brusca y repetida de los vasos sanguíneos puede empeorar el enrojecimiento y la irritación, así que es preferible evitarlo. En productos calmantes, conviene optar por fórmulas con ingredientes que alivien la irritación y ayuden a recuperar la barrera, como extracto de centella asiática (CICA), pantenol o madecassoside.
Cuidado calmante② Tras controlar la sensación de calor, crea también una barrera hidratante
Si se da por terminado el cuidado solo porque la piel se ha enfriado, la hidratación puede evaporarse y reaparecer la sequedad. Después de calmar la piel, es importante aplicar generosamente una crema hidratante con ceramidas, ácido hialurónico, etc., para proteger la barrera cutánea. Solo si se mantiene la hidratación interna de la piel, las rojeces bajan antes y los productos de whitening pueden usarse sin irritación.
En interiores donde se usa el aire acondicionado durante mucho tiempo, es mucho más eficaz que el hábito de pulverizar bruma una y otra vez fijar la hidratación aplicando inmediatamente una crema hidratante tras la bruma. Por la noche, utilizar una mascarilla de noche o una mascarilla hidratante unas 2~3 veces por semana ayuda a la recuperación de la piel dañada por los rayos ultravioleta durante el día y también puede reducir la tirantez.
Cuidado de whitening① Por la mañana y por la noche, reparte los ingredientes despigmentantes
Una vez que la sensación de calor de la piel se ha calmado lo suficiente, resulta eficiente usar ingredientes despigmentantes según la franja horaria. Por la mañana, conviene aplicar una capa fina de sérum de vitamina C y después usar protector solar. La vitamina C ayuda a reducir los radicales libres generados por los rayos ultravioleta y también desempeña un papel positivo en la mejora del tono apagado.
Por la noche es habitual usar productos despigmentantes. En lugar de superponer varios ingredientes de whitening a la vez, repartirlos entre mañana y noche ayuda a reducir la irritación y, al mismo tiempo, contribuye al control de la hiperpigmentación. Si la piel es sensible, al principio conviene usarlos aproximadamente una vez cada dos días para dejar un periodo de adaptación.
Cuidado de whitening② En el protector solar, es clave el «hábito de reaplicar»
Aunque se usen de forma constante buenos cosméticos de whitening, si la protección frente a los rayos ultravioleta es insuficiente, la producción de melanina seguirá repitiéndose. En especial, el protector solar facial debe aplicarse en cantidad suficiente y, si continúan las actividades al aire libre, hay que reaplicarlo cada 2~3 horas para mantener el efecto protector. Si se ha sudado mucho o se ha estado en el agua, conviene reponerlo antes de lo previsto.
En los pómulos y las mejillas, así como en la frente —zonas donde suelen aparecer manchas tipo melasma—, resulta eficaz llevar un protector solar en barra o un fotoprotector en formato cushion para reaplicarlo con frecuencia. Además, usar a la vez sombrero y sombrilla, y consumir frutas ricas en vitamina C y suficiente agua, ayuda a mantener un tono de piel más luminoso.