
‘¿Tengo problemas con la tiroides también?’ Muchas personas sospechan de enfermedades relacionadas con la tiroides debido a síntomas de fatiga extrema. El síntoma más representativo del hipotiroidismo es la fatiga persistente sin razón aparente. Sin embargo, en invierno, la falta de actividad física y la disminución de la inmunidad pueden causar cansancio, por lo que es bueno intentar mejorar primero los hábitos de vida.
1. ¿Estás durmiendo lo suficiente a horas regulares?
Aunque varía de persona a persona, varios estudios han confirmado que el tiempo de sueño adecuado para un adulto es de 7 a 8 horas. Si no te sientes cansado durmiendo menos, dormir 5 a 6 horas también está bien. Si tu rutina de dormir se repite con horarios tardíos debido a ver videos, la calidad del sueño puede disminuir y la fatiga se acumula.
Es especialmente importante tener un patrón de sueño regular. Si tus horas de sueño son irregulares, puedes sentirte cansado sin importar cuánto duermas. Si sientes somnolencia frecuente y cansancio, intenta primero establecer un hábito de sueño regular para aliviar la fatiga.
2. Verifiquemos si la causa del aumento de peso es la falta de actividad
El hipotiroidismo es una enfermedad que ocurre cuando la glándula tiroides, que tiene forma de mariposa en el cuello, no secreta suficientes hormonas. Cuando estas hormonas son insuficientes, las funciones del cuerpo se ralentizan gradualmente. Es una enfermedad más común en mujeres, y la fatiga y el aumento de peso son síntomas representativos.
Sin embargo, en invierno, la reducción de la actividad física puede llevar a síntomas de cansancio y aumento de peso. Muchas personas piensan que descansar más cuando están cansadas les ayuda a recuperar energía. Sin embargo, esto puede en realidad disminuir la energía. Verifiquemos si estás haciendo al menos 30 minutos de ejercicio al día.
3. ¿Comes la misma cantidad? Verifica también los refrigerios
Entre las personas que dicen haber ganado peso sin razón, hay muchos casos en los que ha aumentado la cantidad de refrigerios. En invierno, cuando se realizan más actividades en interiores, es fácil caer en la tentación de los refrigerios. Alimentos como el bungeoppang y el hotteok, que son típicos refrigerios invernales, son bastante altos en calorías.
Puedes pensar que comes de manera similar a lo habitual, pero verifica si has aumentado la cantidad de refrigerios. Además, muchas personas comen comida nocturna debido a las largas noches. Menús típicos de comida nocturna como ramen, pollo y pizza son altos en sodio y grasas, lo que puede llevar al aumento de peso. Comer comida nocturna puede hacer que durante el sueño se secreten jugos digestivos, lo que puede causar que el cerebro no se duerma completamente, resultando en fatiga.
4. Ten cuidado con ver videos antes de dormir.
Hoy en día, muchas personas ven videos justo antes de dormir. Sin embargo, la luz azul que emite el teléfono móvil inhibe la secreción de melatonina y perturba el sueño profundo. Si no se logra un sueño profundo, puedes sentirte cansado incluso si has dormido lo suficiente. Evita mirar la pantalla de la computadora o el teléfono móvil al menos 30 minutos a 1 hora antes de acostarte.
5. ¿Estás sufriendo de estrés extremo?
Si te sientes cansado y engordando sin darte cuenta, en realidad podría ser por estrés extremo. El estrés en sí mismo puede causar fatiga, pero también puede llevar a comer en exceso y a una disminución de la calidad del sueño. Lo mejor es eliminar los factores de estrés, pero también puede ser útil dedicar tiempo a la meditación y cambiar tus pensamientos a algo positivo.
