
Los padres que acompañan a sus hijos pequeños en viajes largos durante las vacaciones del Año Nuevo Lunar deben prestar especial atención para que la cabeza del bebé no se sacuda. Un descuido podría hacer que el niño sufra el ‘síndrome del bebé sacudido (Shaken Baby Syndrome)’ y se encuentre en estado crítico.
El síndrome del bebé sacudido es un conjunto de síntomas que aparece cuando la cabeza del bebé se sacude durante un largo período, causando daños graves en el cerebro. Este síndrome se presenta principalmente en bebés menores de 2 años que aún tienen dificultades para sostener adecuadamente la cabeza y el cuello.
El cráneo del bebé es aún frágil para soportar impactos fuertes del exterior. Si el cerebro del bebé se sacude continuamente hacia adelante y hacia atrás dentro de este cráneo, puede haber hemorragias, contusiones e hinchazón, lo que provoca el síndrome del bebé sacudido.
Los principales síntomas del síndrome del bebé sacudido son vómitos, pérdida de conciencia, temblores en los ojos, hemorragias retinianas, llanto inconsolable y convulsiones. Los síntomas no aparecen de inmediato y pueden manifestarse en un corto período de días o, en algunos casos, meses después. A veces se confunden con síntomas de resfriado o indigestión, pero el síndrome del bebé sacudido indica un estado mucho más grave. En casos severos, el cerebro puede sufrir daños a largo plazo, lo que puede llevar a secuelas, y en el peor de los casos, a la muerte.
El síndrome del bebé sacudido puede ocurrir en diversas situaciones. Entre los cuidadores acusados de abuso infantil, hay varios casos en los que sacudieron severamente la cabeza del bebé, lo que resultó en la muerte por el síndrome del bebé sacudido. El mes pasado, un hombre chino que participó en un maratón internacional en Hong Kong fue arrestado por abuso infantil después de correr con un bebé recién nacido en un portabebés en su pecho, ya que la cabeza del bebé se sacudía constantemente durante la carrera.
También es peligroso jugar con un bebé recién nacido levantándolo en el aire y haciéndole juegos de avión. Esto también puede provocar el síndrome del bebé sacudido.
Lo mismo ocurre cuando se viaja en coche durante mucho tiempo con un niño. El movimiento del vehículo puede causar impactos en la cabeza del bebé. Los expertos aconsejan: “Cuando se viaja en coche durante mucho tiempo con un niño, se deben evitar frenadas bruscas y giros repentinos para prevenir el síndrome del bebé sacudido.” Para bebés menores de 12 meses, es recomendable usar un asiento de seguridad para mantener la cabeza bien sujeta. No olvides detenerte en áreas de descanso o lugares para descansar y revisar el estado del niño de vez en cuando.
