
Es posible que algunas personas hayan experimentado confusión y disminución de la concentración o pérdida temporal de la memoria después de infectarse con el virus COVID-19. Se ha descubierto que estos síntomas no son simplemente por el estado de ánimo, sino que son secuelas con base científica.
El 10 de octubre, el Instituto Nacional de Salud Pública de la Agencia de Control de Enfermedades anunció que ha identificado científicamente la causa de los trastornos cognitivos, como la disminución de la concentración y la memoria, reportados después de la infección por COVID-19 a través de experimentos en animales.
Como resultado de administrar la proteína de espiga (S1) del virus COVID-19 a ratones de laboratorio, se observó que el tiempo para encontrar plataformas ocultas se alargaba, lo que indica una disminución en la capacidad de aprendizaje y memoria, así como un aumento en el comportamiento ansioso. Esto es similar a la disminución cognitiva que se presenta después de la infección por COVID-19. Los investigadores analizaron que S1 llega al cerebro y interfiere con la conexión entre las neuronas (sinapsis), y reduce la expresión del gen del receptor NMDA, que es crucial para la formación de la memoria.

Los ratones de laboratorio que recibieron S1 mostraron una disminución en el número de neuronas en el cerebro (hipocampo) después de 6 semanas. Además, se confirmó la acumulación de proteínas tóxicas ‘tau’ y ‘alfa-sinucleína’, relacionadas con la demencia y la enfermedad de Parkinson. Con base en esto, los investigadores plantearon la posibilidad de que S1 pueda causar daño cerebral a largo plazo.
Sin embargo, los investigadores observaron que al administrar el medicamento para la diabetes ‘Metformina’ a los ratones de laboratorio bajo las mismas condiciones, se recuperó la función neuronal y se redujo la acumulación de proteínas tóxicas. La metformina es un medicamento oral que se utiliza comúnmente en el tratamiento de la diabetes tipo 2.
El Instituto Nacional de Salud Pública declaró: “A través de este estudio, hemos aclarado la causa de los trastornos cognitivos que ocurren después de contraer COVID-19 y también hemos confirmado la posibilidad de que la metformina, que se utiliza ampliamente en la clínica, pueda ayudar a reducir estos problemas.”
