«¿Es la misma base y, aun así, por qué queda diferente?»… La piel con efecto glow se decide entre la ‘brocha’ y la ‘esponja’

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[El secreto de una piel de aspecto juvenil]

Para conseguir bien el efecto glow, el punto de partida es comprender con precisión la función de estas dos herramientas. Foto=Clipart Korea

Aunque se use la misma base, a algunas personas la piel les queda más bonita y a otras se les ve apagada. Esta diferencia no depende tanto del producto como de «cómo se aplica». En especial, el maquillaje de piel con efecto glow está muy influido, además de por los ingredientes o la textura, por la elección de la herramienta y la forma de usarla. La brocha y la esponja no son solo una cuestión de preferencias: la manera de trabajar la textura de la piel es distinta. Para conseguir bien el efecto glow, el punto de partida es comprender con precisión la función de estas dos herramientas.

Brocha | Cuanto más fina sea la capa, más se realza la textura de la piel

La brocha es una herramienta especializada en distribuir la base de forma uniforme sobre la piel. Si se desliza suavemente siguiendo la dirección de la textura, el producto no se acumula en un punto y se adhiere en una capa fina. En este proceso, la textura de la piel se alisa y el brillo se realza de manera natural. La brocha no busca aumentar la cobertura, sino unificar el acabado general de la piel. Si se frota con fuerza o se pasa de ida y vuelta muchas veces, la textura puede levantarse y el brillo se apaga con facilidad. La clave de usar brocha para un efecto glow está en alisar solo la superficie con el mínimo contacto.

Esponja | La técnica de toques determina la densidad del brillo

La esponja es una herramienta que presiona la base para que se adhiera a la piel. Durante el proceso de dar toques, el producto que quedaba en la superficie se asienta de forma natural y el brillo se muestra con mayor nitidez. En especial, las bases tipo cushion hidratantes o las bases de acabado glow combinan muy bien con la esponja. Al usar esponja, es importante no aplicar mucha cantidad de una sola vez, sino repartir una pequeña cantidad y dar toques varias veces. Si se humedece ligeramente la esponja con agua, se escurre el exceso y se utiliza, aumenta la adherencia y queda un acabado jugoso sin un brillo graso excesivo.

Brocha + esponja | Quienes dominan el efecto glow separan el uso de las herramientas

La razón por la que los profesionales usan brocha y esponja a la vez es que la función de cada herramienta está claramente definida. Primero, con la brocha se extiende una capa fina de base por todo el rostro para unificar el tono y alisar la textura. En esta etapa, la prioridad es la uniformidad más que la cobertura. Después, con la esponja se dan toques suaves solo en las zonas donde se quiere realzar el brillo para rematar. En este proceso, el exceso se absorbe de forma natural y el acabado jugoso queda solo donde hace falta. El motivo por el que el efecto glow no se ve como brillo graso está en esta «fase de ajuste».

Elección según el tipo de piel | También debe cambiar el peso de cada herramienta

Si tienes la piel seca, conviene aumentar el uso de la esponja. Al dar toques, el producto se adhiere a la piel y el acabado hidratado se mantiene durante más tiempo. En cambio, en piel mixta o grasa, queda más limpio aplicar una capa fina con brocha para minimizar la sensación de sebo y luego usar la esponja solo de forma localizada. En zonas con imperfecciones, es mejor reducir la irritación depositando el producto suavemente con la brocha en lugar de dar toques fuertes con la esponja. El maquillaje con efecto glow no es una técnica de aplicar mucho, sino más bien una técnica de tocar menos, adaptándose al estado de la piel.

Mantenimiento de las herramientas | La última variable que determina la duración del efecto glow

Tanto la brocha como la esponja pueden cambiar mucho el acabado de la piel según su estado de higiene. Las herramientas contaminadas no extienden la base de manera uniforme y, en lugar de brillo, provocan acumulaciones y parches levantados. Es recomendable lavar la brocha al menos una vez por semana y dejarla secar por completo; y, cuanto más a menudo busques el efecto glow, más conveniente es lavar la esponja con mayor frecuencia o sustituirla. Cuanto más limpias estén las herramientas, más fina queda la base y más estable es el acabado de la piel. El último secreto de la piel con efecto glow no es un producto nuevo, sino mantener limpias las herramientas que ya estás usando.

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