¿Pueden ser tóxicos los suplementos si se toman en exceso? «Este síntoma» puede avisar de que te estás pasando

| Ingresar:

[Bocado de salud] Síntomas por exceso de vitaminas, hierro y calcio, entre otros

Si se toman suplementos en exceso, pueden aparecer diarrea o dolor abdominal, náuseas y molestias gastrointestinales. Foto=Getty Image Bank

Los suplementos son una forma cómoda de compensar carencias de nutrientes. Sin embargo, cuando se toman por encima de lo necesario, pueden perjudicar la salud. En muchos casos, la dieta ya aporta cantidades suficientes de determinados nutrientes, y añadir suplementos facilita superar la dosis recomendada. Estos son algunos de los síntomas que pueden aparecer cuando se consumen suplementos en exceso.

◆ Vitamina C: diarrea, dolor abdominal, náuseas

La vitamina C protege las células frente a los radicales libres gracias a su acción antioxidante y desempeña un papel importante en la producción de colágeno, componente clave de la piel y los vasos sanguíneos. Muchas personas la toman para prevenir resfriados o cuidar el sistema inmunitario, pero también puede obtenerse en cantidad suficiente a través de alimentos como fresas, brócoli, pimiento, cítricos y otros.

Si se toma en exceso, pueden aparecer diarrea, dolor abdominal, náuseas y molestias gastrointestinales. También hay resultados de investigación que indican que el consumo prolongado de suplementos de vitamina C a dosis altas aumenta el riesgo de cálculos renales.

◆ Vitamina D: vómitos, disminución del apetito, debilidad muscular

La vitamina D ayuda a absorber el calcio y el fósforo, necesarios para mantener los huesos fuertes. Puede producirse un déficit si se pasa mucho tiempo en interiores o falta exposición al sol, por lo que algunas personas recurren a suplementos.

No obstante, si se toma durante mucho tiempo por encima de lo necesario, puede elevarse la concentración de calcio en sangre y aparecer problemas como náuseas y vómitos, disminución del apetito, debilidad muscular y cálculos renales. Por ello, es recomendable comprobar los niveles de vitamina D en sangre antes de tomarla.

◆ Hierro: estreñimiento, dolor abdominal, vómitos

El hierro es un mineral necesario para producir hemoglobina en los glóbulos rojos. La hemoglobina se encarga de transportar oxígeno por todo el organismo. En particular, para las mujeres con menstruación o las personas con anemia ferropénica, es importante una ingesta suficiente.

Sin embargo, si una persona sin déficit de hierro sigue tomando suplementos, pueden aparecer trastornos gastrointestinales como estreñimiento, náuseas, dolor abdominal y vómitos. En casos graves, la mucosa gástrica puede irritarse y existe la posibilidad de que se produzcan inflamación o úlceras; por ello, conviene confirmar la necesidad mediante análisis de sangre, entre otras pruebas, antes de tomarlo.

◆ Vitamina A: dolor de cabeza, mareo, dolor muscular

La vitamina A es un nutriente necesario para mantener una visión normal, la función inmunitaria y el crecimiento y desarrollo celular. Está presente en abundancia en alimentos como zanahorias, boniatos, hígado, huevos y productos lácteos, entre otros.

Si ya se ingiere suficiente a través de la dieta y, además, se toman suplementos de vitamina A, puede superarse la dosis recomendada. En caso de exceso, pueden aparecer dolor de cabeza, mareo, visión borrosa y dolor muscular; y si se toman dosis altas durante un periodo prolongado, también puede suponer una carga para el hígado.

◆ Calcio: estreñimiento, cálculos renales, insuficiencia renal, insuficiencia cardiaca

El calcio es un mineral representativo que forma huesos y dientes, y desempeña un papel importante en la contracción muscular, la transmisión nerviosa y la secreción hormonal. En especial, entre la población de mediana edad y mayor es frecuente tomar suplementos de calcio para prevenir la osteoporosis.

Pero si ya se consume suficiente calcio a través de alimentos como leche, queso, yogur y anchoas, y además se añaden suplementos, puede producirse un exceso. Una ingesta demasiado elevada de calcio puede causar estreñimiento, aumentar el riesgo de cálculos renales y también podría afectar a la función renal y a la salud cardiovascular.

×