
El actor Byun Yo-han aseguró que, para ‘Tazza 4’, perdió más de 10 kg.
Byun Yo-han, que apareció con una figura visiblemente más estilizada en el pase de prensa de la película ‘Tazza: La canción de Belcebú’ (en adelante, ‘Tazza 4’), explicó que adelgazó más de 10 kg para interpretar al protagonista, Jang Tae-young.
El actor detalló que empezó la dieta a petición del director, que le pidió perder peso. “En aquel momento pesaba más de 80 kg, pero después de perder más de 10 kg ya no volví a pesarme”, dijo, y agregó: “Fue un periodo en el que invertí todo mi tiempo, haciendo lo máximo posible. Pensé que se parecía a la vida de Jang Tae-young en la película”.
Por qué dejar el alcohol es eficaz para adelgazar

Byun Yo-han contó que estuvo sin beber durante 6 o 7 meses, hasta que terminó el rodaje. Desde el punto de vista médico, la abstinencia de alcohol se considera uno de los métodos más potentes y fiables para adelgazar. El alcohol, por sí solo, aporta una elevada energía de 7 kcal por gramo, pero no tiene ningún valor nutritivo: son las llamadas “calorías vacías”. Con solo no beber una botella de soju (aprox. 350~400 kcal), se puede evitar ingerir una cantidad de energía equivalente a más de un cuenco y medio de arroz.
Más perjudicial aún es que el alcohol detiene el sistema de descomposición de la grasa en el organismo. Cuando entra alcohol en el cuerpo, este lo reconoce como una especie de “toxina” y lo descompone antes que nada.
Es decir, mientras se bebe, se detiene la quema de carbohidratos y grasas, y el alcohol ingerido junto con los aperitivos grasos se acumula tal cual como grasa corporal, por ejemplo en la barriga. Esa es precisamente la razón por la que, entre los bebedores habituales, hay tantas personas con abdomen prominente.
Además, el alcohol puede interferir en la síntesis de glucosa y provocar de forma temporal hipoglucemia. Cuando el cuerpo entra en un estado de hipoglucemia, por instinto busca alimentos dulces, lo que puede llevar a comer en exceso y a atracones innecesarios.
Ejercicio y dieta: el método más ortodoxo para adelgazar
Byun Yo-han explicó que, además de una abstinencia estricta de alcohol, combinó ejercicio aeróbico (running) y entrenamiento con pesas, el método más clásico. También acompañó el proceso con el esfuerzo de mantener una dieta estricta, reduciendo los carbohidratos y centrada en proteínas, para aumentar la definición muscular. “Me esforcé sin descanso: pesas, aeróbico y dieta”, subrayó.
En primer lugar, el ‘running’, un ejercicio aeróbico representativo, tiene el efecto de quemar directamente la grasa corporal. El cuerpo descompone la grasa y la utiliza como energía de la forma más eficiente cuando se realiza ejercicio de intensidad moderada, como correr. Si el objetivo es reducir grasa corporal, conviene correr de manera constante al menos 30 minutos.
El entrenamiento con pesas permite aumentar la masa muscular. Cuando aumenta la masa muscular, también se eleva de forma natural el “metabolismo basal”, lo que transforma el cuerpo en lo que se conoce como un “organismo que adelgaza con facilidad”. Para mejorar la eficiencia, es recomendable centrarse en grandes grupos musculares que consumen mucha energía, como pecho, espalda y tren inferior.
La ingesta de proteínas también es importante. Para mantener o aumentar el metabolismo basal mediante el desarrollo muscular, es necesario consumir una cantidad mínima de proteínas. Se recomienda ingerir al menos 1 g de proteína por cada 1 kg de peso corporal.
«No me obsesiono con el número de la báscula»… por qué conviene fijarse en el “cuerpo a simple vista”
Byun Yo-han explicó también que no se obsesionó con el número de la báscula. Afirmó que, después de perder 10 kg, directamente dejó de subirse a la báscula. En su lugar, se centró en lo que se conoce como “cuerpo a simple vista”: comprobar cada día, frente al espejo, los cambios visuales del cuerpo. En vez de estresarse por las cifras, se concentró en la propia rutina de ejercicio y alimentación, favoreciendo así que el peso bajara de manera natural.
De hecho, también hay estudios que indican que observar a diario el propio cuerpo ayuda a perder peso. Según los resultados de un estudio realizado durante 16 semanas por un equipo de investigación de la Universidad de Alicante (España) con 271 participantes en un programa de obesidad y sobrepeso, nada menos que el 71% del grupo que se hizo cada semana una foto de cuerpo entero en la que se apreciaba la silueta y comparó visualmente los cambios logró alcanzar su peso objetivo.
Los participantes coincidieron en que, más que datos clínicos no visibles —como el descenso del colesterol—, comprobar directamente sus propias fotos de cuerpo entero cambiando con el tiempo fue una poderosa motivación para perder peso.
