
Cuando el calor extremo se alarga, el apetito se resiente y, con él, suele caer la ingesta de proteínas. Sin embargo, cuanto más suben las temperaturas, más importante resulta asegurar un aporte constante para evitar la pérdida de masa muscular y la bajada de energía. Tomar fríos el huevo cocido, la pechuga de pollo, el tofu o el marisco ayuda a reducir la sensación de bochorno sin renunciar a los nutrientes.
Huevo cocido, tomate…la comida proteica fría más sencilla
El huevo cocido es un alimento proteico especialmente práctico en verano, rico en proteínas, vitaminas del grupo B y colina. Tomarlo frío, después de guardarlo en la nevera, permite preparar una comida saciante sin necesidad de cocinar.
Si además se acompaña con tomates cherry o tomate, se completa el aporte de vitamina C y licopeno. Añadir un poco de aceite de oliva también mejora la absorción del licopeno, lo que refuerza tanto el sabor como el valor nutricional.
Ensalada fría de pechuga de pollo…con pepino resulta aún más refrescante
Una vez bien fría la pechuga de pollo cocida, se puede combinar con pepino en tiras, pimiento y cebolla, y aliñar con zumo de limón o una salsa de mostaza para obtener un plato proteico frío típico del verano. Su sabor suave y, a la vez, fresco permite comerlo sin pesadez incluso en días de mucho calor.
La pechuga de pollo ahumada comercial puede tener un contenido elevado de sodio, por lo que es preferible optar por productos cocidos o a la plancha. Si se añade abundante pepino, se suma hidratación y textura, y también aumenta la sensación de saciedad.
Tofu sedoso y yogur griego…proteínas veraniegas sin encender el fuego
En los días en los que no apetece encender el fuego, el tofu sedoso y el yogur griego también funcionan como alternativas. El tofu sedoso, con solo salsa de soja, sésamo y copos de alga nori, puede convertirse en una comida excelente; y el yogur griego, si se le añaden frutos secos, arándanos o melocotón, ofrece una comida alta en proteínas y muy fácil de preparar.
Muchos yogures griegos aportan más proteínas que el yogur convencional, y el tofu sedoso es rico en agua, por lo que resulta menos pesado en días de calor. También son opciones útiles para el desayuno o como tentempié.
Ensalada fría de gambas y calamar…el marisco alto en proteínas también es un capricho
Si se dejan enfriar bien las gambas cocidas o el calamar escaldado y se acompañan con lechuga, brotes tiernos y tomates cherry, se obtiene una ensalada fresca y rica en proteínas. Con poca grasa y mucha proteína, encaja bien también en el control del peso durante el verano.
Eso sí, si el marisco se deja mucho tiempo a temperatura ambiente, las bacterias pueden multiplicarse rápidamente. Tras cocinarlo, conviene enfriarlo de inmediato y conservarlo en la nevera; y evitar comer alimentos que hayan permanecido demasiado tiempo fuera ayuda a prevenir intoxicaciones alimentarias.