
El equipo de investigación del profesor Kim Wan-wook, de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica, ha cedido a Celltrion una tecnología de anticuerpos dirigida a enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple. Se trata de una tecnología en fase inicial cuya eficacia se ha confirmado en modelos animales. Celltrion se encargará de impulsar la investigación y el desarrollo posteriores, así como su comercialización.
La Facultad de Medicina de la Universidad Católica informó el día 14 de que el equipo del profesor Kim firmó el 13 un contrato de transferencia con Celltrion sobre una nueva tecnología terapéutica para enfermedades autoinmunes basada en un anticuerpo monoclonal.
No se han hecho públicos el importe del contrato ni sus condiciones detalladas. La Universidad Católica sostuvo que se trata del acuerdo de mayor envergadura entre las transferencias de una única tecnología realizadas entre una facultad de Medicina de Corea y una empresa biotecnológica. No obstante, al no haberse anunciado la cuantía, resulta difícil compararlo con acuerdos anteriores.

Ambas partes celebraron el pasado 13 una ceremonia de firma en el Omnibus Park de la Universidad Católica, en Seocho-gu (Seoul). Asistieron, entre otros, Lee Kyung-sang, director ejecutivo permanente de la Fundación Escolar de la Academia Católica; Kim Wan-wook, director de la Fundación de Cooperación Universidad-Industria de la Universidad Católica; Lee Ji-yeol, director del Hospital St. Mary de Seoul; y Seo Jung-jin, presidente de Celltrion.
Control conjunto de la respuesta inmunitaria y vascular… mejora de síntomas en modelos animales
El objeto de la transferencia es una tecnología de anticuerpo monoclonal que tiene como diana el factor de crecimiento placentario (PlGF). En los materiales públicos del Proyecto Nacional de Desarrollo de Nuevos Fármacos figura registrada como un “anticuerpo de doble control inmunitario y vascular” orientado al tratamiento de la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple.
El factor de crecimiento placentario es una proteína implicada en el proceso de formación de nuevos vasos sanguíneos. Pese a su nombre, no es una sustancia que actúe únicamente en la placenta durante el embarazo. También influye en procesos como el aumento de vasos en tejidos inflamados o la activación de células inmunitarias.
En 2019, el equipo del profesor Kim publicó en la revista internacional 《Nature Immunology》 resultados que mostraban que el factor de crecimiento placentario favorece la generación de células Th17, un tipo de célula inmunitaria inflamatoria. El trabajo sostenía que esta sustancia conecta la formación de vasos sanguíneos con la respuesta autoinmune. La investigación se llevó a cabo en ratones que reproducían la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple.
Posteriormente, el equipo desarrolló un anticuerpo que bloquea la señal del factor de crecimiento placentario y verificó su eficacia. Según explicaron, al administrar el anticuerpo disminuyeron la respuesta inmunitaria anómala y la formación excesiva de vasos, y también mejoraron los síntomas en los modelos animales de artritis reumatoide y esclerosis múltiple.
En la actualidad, una parte importante de los fármacos biológicos utilizados en enfermedades autoinmunes bloquea citocinas proinflamatorias como el factor de necrosis tumoral (TNF) o las interleucinas (IL). Esta tecnología difiere en su enfoque al dirigirse al factor de crecimiento placentario, que participa tanto en la respuesta inmunitaria como en la formación de vasos sanguíneos.
Aún no se trata de un tratamiento cuya eficacia y seguridad se hayan confirmado en humanos. Según los datos del Proyecto Nacional de Desarrollo de Nuevos Fármacos, se encuentra actualmente en la fase de “sustancia eficaz”, en la que se identifican y validan compuestos iniciales con efecto. Para desarrollarlo como un nuevo medicamento real, será necesario optimizar la sustancia y seleccionar un candidato final, además de completar estudios no clínicos —incluidas pruebas de toxicidad— y ensayos clínicos en personas.

Transferencia tras validar adicionalmente la sustancia original… negociación directa sin intermediarios externos
Esta transferencia tecnológica se ha realizado sobre la base de una “investigación de prueba de valor”, que consiste en desarrollar hasta un nivel comercializable una sustancia original suministrada por una empresa. La investigación de prueba de valor es un enfoque que añade I+D adicional a resultados previos o a una sustancia original para perfeccionar la tecnología y aumentar su potencial de comercialización.
El equipo del profesor Kim verificó la eficacia y el mecanismo de acción de la sustancia original apoyándose en investigaciones sobre enfermedades autoinmunes acumuladas durante un largo periodo. Explicaron que este enfoque de investigación se denomina “investigación de prueba de valor”.
Desde 2019, el equipo del profesor Kim ha estudiado las causas de aparición de las enfermedades autoinmunes y nuevas dianas terapéuticas, y ha confirmado la eficacia y el mecanismo de acción de este anticuerpo. La Fundación de Cooperación Universidad-Industria de la Universidad Católica apoyó desde las primeras fases la definición de la estrategia de patentes, la valoración del valor tecnológico y las negociaciones con la empresa. Otro rasgo distintivo es que la organización especializada en transferencias tecnológicas de la Universidad Católica negoció directamente con Celltrion sin pasar por intermediarios externos.
Lee Soo-young, vicepresidente de la División de Investigación de Nuevos Fármacos de Celltrion, declaró: “Impulsamos el contrato basándonos en el potencial de la tecnología original asegurada por el equipo de investigación del profesor Kim Wan-wook”, y añadió: “La desarrollaremos como un nuevo fármaco global mediante investigación posterior e inversión”.
El profesor Kim Wan-wook afirmó: “Reforzaremos el sistema que conecta los resultados de la investigación básica con la clínica y la comercialización, para que desemboque en el desarrollo de fármacos innovadores”.
