
A veces, una elección hecha por salud puede acabar siendo perjudicial. Por muy necesarios que sean para el organismo, los suplementos pueden provocar efectos adversos según la dosis y la forma de tomarlos. ¿Cómo conviene tomar la vitamina C y los suplementos de calcio, tan habituales, para obtener solo sus beneficios?
Vitamina C, muy soluble en agua: precaución si se toma en dosis altas
La vitamina C, un compuesto antioxidante, es hidrosoluble. Se disuelve bien en agua y la cantidad que el cuerpo no necesita se elimina por la orina. El problema aparece cuando se toma vitamina C en dosis altas y no se bebe suficiente agua. Hay personas que buscan dosis elevadas porque se dice que, al tomar más de 2000–3000 mg al día, aumenta la inmunidad, se evita resfriarse y se reduce la fatiga.
Sin embargo, si se toma vitamina C y se bebe poca agua, aumenta mucho la probabilidad de que se formen cálculos. En especial, si ya se han tenido cálculos anteriormente, el riesgo de que reaparezcan es mayor. En particular, cuando un cálculo formado en el riñón desciende por el uréter, el conducto que conecta el riñón con la vejiga, puede provocar dolor. Si un cálculo grande entra en el uréter, que apenas mide 2–4 mm, puede raspar la pared o incluso obstruir el propio uréter. En ese momento, el uréter se contrae con fuerza para expulsar el cálculo y se produce un dolor comparable al de un cólico renal.
Para prevenir los cálculos… suficiente agua templada o caliente
Si nunca se han padecido cálculos urinarios y se bebe suficiente agua, no hay por qué preocuparse. Si, en cambio, aparecen cálculos tras tomar vitamina C, podría ser un signo de déficit de vitamina B6 y magnesio.
Cuando aumenta la concentración de oxalato, calcio y ácido úrico en la orina, es más fácil que se formen cálculos. La vitamina B6 reduce el oxalato y, si se ingiere suficiente magnesio, se dificulta la unión entre oxalato y calcio, lo que ayuda a prevenir los cálculos. La ingesta diaria recomendada de magnesio es de 200–300 mg, y la de vitamina B6 es de aproximadamente 100 mg.
Los suplementos de calcio, buenos para los huesos: en exceso empeoran la salud cardiovascular
El calcio es un nutriente imprescindible para mantener la salud ósea. Sin embargo, si se consume en grandes cantidades en forma de suplemento, pueden surgir otros problemas. En un estudio publicado en 《BMJ》 también se informó de una asociación entre los suplementos de calcio y el riesgo cardiovascular.
Para prevenir estos problemas, una opción es tomarlo junto con vitamina K2 y magnesio. La vitamina K2 ayuda a dirigir el calcio hacia los huesos. El magnesio contribuye al equilibrio del metabolismo del calcio. Una opción aún mejor es obtenerlo a través de la alimentación. El calcio procedente de los alimentos, de hecho, protege los vasos sanguíneos. Por ello, se recomienda priorizar el calcio de los alimentos y complementar con suplementos solo lo que falte. Es preferible evitar tomar suplementos de calcio de alta dosis en solitario.
