
Cuando el gasto energético supera a la ingesta calórica, el peso disminuye de forma natural. Por eso, incorporar bien alimentos bajos en calorías, que prolongan la saciedad y pueden contribuir a la descomposición de la grasa corporal, facilita mantener una dieta. A continuación, repasamos algunos de los más representativos que pueden ayudar al control del peso.
◆ Té verde
El té verde contiene una gran cantidad de polifenoles llamados catequinas. Los estudios indican que las catequinas pueden ejercer un efecto antioxidante y, al mismo tiempo, favorecer la quema de grasa. Además, pueden contribuir a mantener la salud vascular y a reducir el estrés oxidativo.
◆ Vinagre
La investigación sugiere que el ácido acético, principal componente del vinagre, ayuda a atenuar los picos bruscos de glucosa en sangre tras las comidas y a aumentar la sensación de saciedad. Algunos estudios también plantean la posibilidad de que inhiba la acumulación de grasa. No obstante, en personas con el estómago sensible conviene evitar tomarlo en ayunas.
◆ Canela
La canela es una especia que aporta aroma y sabor a los alimentos y puede influir positivamente en el control de la glucosa en sangre. Si la glucemia se mantiene relativamente estable, la saciedad dura más y puede ayudar a reducir los atracones. Añadir una pequeña cantidad de canela a yogur, avena o té permite usar menos azúcar.
◆ Guindilla
La capsaicina, responsable del picor de la guindilla, puede aumentar de forma temporal la temperatura corporal y el gasto energético. Sin embargo, el efecto varía según la persona, y un consumo excesivo de comida picante puede sobrecargar el aparato digestivo, por lo que es importante tomarla con moderación.
◆ Huevo
El huevo es un alimento rico en proteínas de alta calidad que ayuda a mantener la saciedad durante más tiempo. Tomarlo por la mañana puede hacer que se sienta menos hambre hasta la siguiente comida y reducir así la ingesta calórica. Además, contiene diversos nutrientes, como vitaminas y minerales, por lo que también es adecuado para configurar una dieta equilibrada.
◆ Frutos secos
Los frutos secos —como almendras, nueces y pistachos— son ricos en grasas insaturadas, proteínas y fibra dietética. Tomarlos en una cantidad adecuada como tentempié ayuda a prolongar la saciedad y a reducir el picoteo. Eso sí, al ser alimentos calóricos, conviene limitarse a un puñado al día.
◆ Café
La cafeína presente en el café estimula el sistema nervioso central y puede activar temporalmente el metabolismo. En algunas personas también puede aparecer un efecto de reducción del apetito. Sin embargo, el café con mucho azúcar, sirope o nata montada puede aumentar, al contrario, el aporte calórico, por lo que es preferible optar por café solo o por versiones con menos azúcar.
◆ Bayas
Las bayas —como arándanos, frambuesas y fresas— son frutas ricas en agua y fibra dietética, y relativamente bajas en azúcares y calorías. También contienen abundantes antocianinas, compuestos antioxidantes que ayudan a reducir el daño celular. Tomar bayas como tentempié puede satisfacer el deseo de algo dulce y, al mismo tiempo, reducir el consumo de galletas o postres.
