
La actriz Kim Hye-soo (55) ha mostrado cómo entrena.
Kim Hye-soo compartió recientemente varias fotos en su cuenta de Instagram.
En las imágenes, Kim Hye-soo se ejercita dentro del agua: camina y pedalea en una bicicleta, entre otras actividades. En especial, su cintura muy marcada y sin grasa visible, realzada por un mono ceñido, llamó la atención de quienes vieron las publicaciones.
Ejercicio acuático: fortalece la musculatura de todo el cuerpo y reduce la carga sobre las articulaciones
Caminar o pedalear dentro del agua, como hace Kim Hye-soo, permite aprovechar la flotabilidad para reducir la carga que el peso corporal transmite a las articulaciones, al tiempo que se fortalecen los músculos de todo el cuerpo. En el agua, la resistencia actúa de forma continua, de modo que, incluso con el mismo movimiento, se activan más músculos que en tierra firme; además, cabe esperar efectos positivos en la mejora de la resistencia cardiorrespiratoria y en el gasto calórico.
También puede favorecer la circulación sanguínea y ayudar a aliviar la hinchazón (edema) y, si se practica con constancia, se pueden obtener mejoras en el equilibrio y en la fuerza del tren inferior. En particular, muchas mujeres de mediana edad experimentan una disminución de la fuerza muscular y de la densidad ósea y suelen notar carga en las articulaciones de las rodillas o la zona lumbar; por ello, el ejercicio acuático puede ayudar a mejorar la condición física y a controlar el peso de forma relativamente segura.
Es clave mantener la postura… hay que entrenar con una temperatura y una profundidad adecuadas
No obstante, en lugar de empezar desde el principio con una intensidad alta durante mucho tiempo, conviene comenzar con unos 20~30 minutos, ajustándolo a la propia condición física. Para evitar resbalones y caídas en suelos deslizantes, es más seguro usar calzado específico de aqua (aqua shoes).
En el agua, la postura puede descomponerse con facilidad, y la pelvis puede balancearse de lado a lado o la zona lumbar puede arquearse en exceso. Por ello, al caminar o pedalear, hay que mantener una tensión adecuada en el abdomen y los glúteos y estabilizar el tronco.
La temperatura del agua también es importante. Si es demasiado baja, la temperatura corporal puede descender, los músculos pueden ponerse rígidos y puede aumentar la fatiga. La profundidad adecuada es aproximadamente a la altura del plexo solar; si es demasiado profunda, la intensidad del ejercicio puede disminuir, por lo que conviene extremar la precaución.
