
Al ver el cabello acumulado en el desagüe después de lavarme la cabeza, me asusto. La caída de 50 a 100 cabellos al día es normal, pero si sientes que tu cabello se ha vuelto notablemente más delgado y escaso, es necesario revisar tu método de cuidado.
Los expertos dicen: “El inicio de la caída del cabello a menudo se determina por los hábitos de champú”. Esto se debe a que la rutina de limpieza que se repite a diario influye en el ambiente del cuero cabelludo. Si te preocupa la caída del cabello, comencemos revisando la forma en que usas el champú.
Usa las ‘yemas de los dedos’ en lugar de las ‘uñas’… debes reducir la irritación del cuero cabelludo
El hábito de rascarse el cuero cabelludo con las uñas al lavarse el cabello puede dejar pequeñas heridas en el cuero cabelludo. Si estas heridas se repiten, pueden causar inflamación, lo que puede empeorar el ambiente de los folículos pilosos y promover la caída del cabello. Es mejor hacer espuma adecuadamente y frotar suavemente con las yemas de los dedos. Especialmente en la parte superior de la cabeza y la línea del flequillo, es recomendable reducir la intensidad de la fricción.
1 minuto antes del champú, ‘pre-lavado con agua tibia’
Una etapa que los expertos enfatizan comúnmente es el pre-lavado. Enjuagar con agua tibia durante aproximadamente 1 minuto elimina una parte considerable de la suciedad y el sebo del cuero cabelludo. Pasar por este proceso puede reducir la cantidad de champú que necesitas usar y disminuir la posibilidad de que queden residuos de productos de limpieza. La temperatura del agua debe ser de aproximadamente 36 a 38 grados, similar a la temperatura corporal. El agua demasiado caliente puede secar el cuero cabelludo.
Aplica el champú en el ‘cuero cabelludo’, la espuma en el ‘cabello’
Es común aplicar el champú directamente en el cabello, pero la parte clave de la limpieza no es el cabello, sino el cuero cabelludo. Es mejor hacer suficiente espuma en las manos y aplicarla primero en el cuero cabelludo, dejando que la espuma baje naturalmente por el cabello. Es recomendable evitar la fricción fuerte en las puntas del cabello. El tiempo de aplicación del champú suele ser de aproximadamente 1 a 3 minutos, y frotar demasiado tiempo puede dañar la barrera protectora del cuero cabelludo.
El tratamiento debe centrarse en el ‘cabello’
El acondicionador o tratamiento debe aplicarse principalmente en el cabello, no en el cuero cabelludo. Esto se debe a que aplicar el producto directamente en el cuero cabelludo puede obstruir los poros o dejar residuos en el cuero cabelludo. Es importante aplicar suavemente desde la mitad del cabello hasta las puntas, y enjuagar bien para que no queden residuos. Especialmente si tienes un cuero cabelludo graso, es útil desarrollar el hábito de no dejar que el producto toque el cuero cabelludo.
El enjuague debe ser más largo de lo que piensas
Una etapa tan importante como el champú es el enjuague. Si quedan residuos de productos de limpieza en el cuero cabelludo, pueden causar picazón o inflamación. Especialmente detrás de las orejas, en la nuca y en la parte superior de la cabeza, son áreas donde la espuma tiende a quedar. Es recomendable terminar sintiendo que has enjuagado “suficientemente” y enjuagar con agua durante otros 20 a 30 segundos. Debes recordar que si se acumulan residuos, pueden obstruir los poros y causar problemas en el cuero cabelludo.
No dejes el cuero cabelludo húmedo… sécalo desde el cuero cabelludo
Si dejas el cuero cabelludo húmedo durante mucho tiempo después de lavarte el cabello, puede crear un ambiente propicio para la proliferación de bacterias. Después de secar el cuero cabelludo dando golpecitos con una toalla, es mejor secar primero el cuero cabelludo al usar un secador de pelo. El aire no debe estar demasiado caliente y es recomendable mantener una cierta distancia. Mantener el cuero cabelludo completamente seco ayuda a mantener un ambiente más estable.