
Italia ha vivido un accidente tan insólito como absurdo. Un aficionado que invadió el terreno de juego resbaló y provocó una lesión de tobillo al defensa internacional Federico Gatti (28, Juventus).
La invasión del campo por parte de aficionados está estrictamente prohibida en todo el mundo. Sin embargo, en Europa o Sudamérica, donde la pasión futbolística puede alcanzar niveles extremos, no es un fenómeno del todo excepcional. Algunos incluso intentan agredir o causar daño a jugadores del equipo rival.
En este caso, la lesión de Gatti se considera un «hecho sin precedentes» porque quien le causó el daño era un seguidor acérrimo de su propio club, la Juventus. Un accidente provocado, literalmente, por un exceso de fervor.
Un accidente provocado por un exceso de pasión
El incidente ocurrió el día 17 (hora local) en el Allianz Stadium, el estadio de la Juventus, situado en Turín (Italia).
La Juventus, considerada uno de los grandes clubes históricos de Italia, mantiene una tradición anual. En el último amistoso antes del inicio de la temporada, un equipo formado por jugadores del primer equipo se enfrenta a la cantera.
A diferencia de un partido convencional, este encuentro no se disputa a 90 minutos completos. Pasados los 60 o 70 minutos, los espectadores invaden el campo de forma pacífica. El partido termina de manera natural y aficionados y jugadores se mezclan para dar la bienvenida a la nueva temporada.
En el amistoso de este año, el entusiasmo de los aficionados se desbordó. Justo después de los 45 minutos de la primera parte, cuando se señaló el descanso, el público saltó al césped a una hora inusualmente temprana. En ese proceso, un seguidor especialmente exaltado chocó con Gatti.

El aficionado resbaló sobre el césped, que estaba deslizante, y le golpeó con fuerza el tobillo a Gatti con ambos pies. Gatti, que miraba hacia el lado contrario, no pudo esquivar ni reaccionar y cayó al suelo.
Alto riesgo de rotura de ligamentos y fracturas
Un choque fuerte tras una entrada por detrás, como la que sufrió Gatti, conlleva un riesgo elevado de lesión grave. El jugador que recibe la entrada no tiene margen para protegerse o apartarse, y su tobillo y rodilla reciben un impacto intenso.
En el peor de los casos, puede provocar lesiones devastadoras para la carrera deportiva, como daños en los ligamentos del tobillo o en el ligamento cruzado de la rodilla, y también existe un alto riesgo de fracturas de tibia o de tobillo, cuya recuperación requiere al menos varios meses.
En el fútbol, las entradas que ponen en peligro la integridad del rival o que se realizan con fuerza excesiva pueden considerarse una falta grave y conllevar expulsión, independientemente de la dirección.
Medios locales como Football Italia señalaron que, por fortuna, Gatti sufrió una lesión de tobillo.
Como consecuencia, finalmente no participó en el partido de la primera jornada de liga contra el Frosinone Calcio, disputado el día 23 (hora local). También se informó de que el Allianz Stadium resultó dañado por la invasión de los espectadores.
Ante esta situación, la Juventus estudia modificar el formato, rompiendo con la tradición y limitando la invasión del campo por parte del público.
