
La tabla de cortar es el inicio y el final de la cocina. Recientemente, se ha utilizado no solo para la preparación de alimentos, sino también como ‘tabla de presentación’ para servir platos, lo que ha incrementado la importancia del manejo higiénico. Si se descuida el mantenimiento de la tabla, el moho y las bacterias pueden proliferar, aumentando el riesgo de intoxicación alimentaria. En particular, los restos de alimentos que quedan entre las marcas del cuchillo son un problema.
Las tablas de madera tienen alta capacidad antimicrobiana, mientras que las de plástico son fáciles de limpiar
Los principales materiales de las tablas de cortar son la madera y el plástico. Las tablas de madera son propensas a absorber humedad, lo que puede provocar la aparición de moho, pero tienen la ventaja de ser duras y tener alta capacidad antimicrobiana. Según un estudio de la Universidad de Mosul en Irak, las tablas de madera reducen las bacterias E. coli y Salmonella más rápidamente que las de plástico. Además, si se producen marcas de cuchillo, se pueden eliminar fácilmente con papel de lija.
Por otro lado, las tablas de plástico son resistentes al agua y se pueden usar en lavavajillas, lo que facilita su limpieza. Hay muchos productos diferenciados por color, lo que también facilita su uso según los ingredientes. Sin embargo, las marcas de cuchillo se forman fácilmente y las bacterias pueden infiltrarse a través de estas, por lo que es necesario reemplazarlas periódicamente.
La clave de la higiene es el ‘mantenimiento’ más que el material
Lo más importante en el manejo de la tabla de cortar es la forma de mantenimiento. Después de usarla, se debe limpiar meticulosamente entre las marcas del cuchillo y secarla antes de colocarla en posición vertical para que se seque. Si se deja acostada, las bacterias pueden proliferar en la parte inferior.
Las tablas de plástico se pueden enjuagar con agua caliente a más de 80℃ y secarse al sol para aumentar el efecto de desinfección. Si las marcas de cuchillo son profundas, es mejor reemplazar la tabla por una nueva.
Las tablas de madera se enjuagan con agua tibia y se secan en un lugar ventilado y a la sombra. Aplicar aceite especial para madera o aceite de oliva una vez al mes puede prolongar su vida útil. El aceite se debe dejar absorber durante un día y luego limpiar el exceso con un paño limpio.
La Agencia de Seguridad Alimentaria y Medicamentos ha advertido que "las tablas de cortar son utensilios de cocina donde las bacterias pueden adherirse fácilmente" y ha instado a realizar una limpieza y secado exhaustivos antes y después de la preparación de alimentos.
