Un paciente de unos 60 años con el cartílago de la rodilla desgastado y dificultades para subir escaleras; un paciente de unos 30 años con cicatrices antiguas por quemaduras. Cuando estas personas dicen que “quieren someterse a un tratamiento con células madre”, no son muchos quienes saben con precisión a dónde deben acudir.
En internet abundan los hospitales que se promocionan con células madre y medicina regenerativa. Sin embargo, los “centros autorizados para realizar medicina regenerativa avanzada” designados por el Ministerio de Salud y Bienestar son otros.
No es un tratamiento que pueda hacerse en cualquier hospital
La medicina regenerativa avanzada se aplica a pacientes para quienes resulta difícil obtener beneficios con métodos terapéuticos convencionales, e incluye terapias celulares, terapias génicas y terapias de ingeniería tisular. En virtud de la Ley de Bio y Medicina Regenerativa Avanzada, en vigor desde 2020, el Ministerio de Salud y Bienestar designa como “centros autorizados” únicamente a las instituciones sanitarias que cumplen los criterios de personal, instalaciones y gestión de la seguridad.
Además, deben contar con una instalación específica para el procesamiento de células (instalación de procesamiento celular). Realizar procedimientos con células madre sin autorización es ilegal. Para el paciente, comprobar si “este hospital es un centro autorizado” se convierte en el primer criterio de decisión.
¿Por qué deben avanzar juntos el laboratorio y la consulta?
El Hospital Bumin (Seoul y Haeundae) celebró por primera vez un acto académico especializado tras ser designado como centro autorizado de medicina regenerativa avanzada. En el “Seminario para la activación de la medicina regenerativa avanzada”, celebrado el día 7 en el Centro de Medicina del Futuro del Hospital Bumin de Seoul, participaron 180 profesionales sanitarios e investigadores.

El seminario se dividió en tres bloques. Lee Ju-ho, director del Instituto de Investigación en Medicina Regenerativa Avanzada del Hospital Bumin, expuso el proceso real de ejecución de la investigación clínica y las consideraciones clave; Lee Dong-hyun, director de división de la Fundación para el Fomento de la Medicina Regenerativa, detalló las tendencias de reforma de la Ley de Bio y Medicina Regenerativa Avanzada y la línea de actuación de las instituciones sanitarias. Kwon Ju-ha, consejera delegada de Medvia, presentó conocimientos prácticos, como estrategias para construir y operar instalaciones de procesamiento celular.
Los tres ponentes coincidieron en un mensaje: para que la medicina regenerativa avanzada llegue de verdad a los pacientes, deben avanzar a la vez la investigación (diseño de investigación clínica), el marco institucional (respuesta a leyes y políticas) y la operativa sobre el terreno (instalaciones y personal).
En particular, Lee Ju-ho subrayó: “Solo si investigación, clínica y políticas avanzan juntas podremos ofrecer a los pacientes mejores oportunidades de tratamiento”. En otras palabras, para que la medicina regenerativa pase del laboratorio a la consulta hospitalaria, no basta con que una sola entidad lo asuma todo: antes debe establecerse un sistema de cooperación entre instituciones.

Lo que el paciente debe comprobar
Si un paciente está considerando la medicina regenerativa avanzada, conviene que verifique primero tres aspectos: si el hospital está designado como centro autorizado por el Ministerio de Salud y Bienestar; si el tratamiento que pretende recibir se encuentra dentro del alcance de la investigación clínica aprobada; y si se hacen públicos el responsable de la operación de la instalación de procesamiento celular y su sistema de gestión.
La época de elegir un hospital solo por el reclamo publicitario “tratamiento con células madre” ya ha quedado atrás. Ahora que existe un marco institucional, también ha llegado el momento de que los criterios de decisión del paciente se expresen en el lenguaje de ese marco.
