
Muchas personas empiezan el día con una taza de café. Sin embargo, también se oye a menudo que «si bebes mucho café, aumentan las arrugas». En realidad, es muy probable que el problema no sea el café en sí, sino los lattes dulces o el café con sirope.
Los expertos explican que el café, por sí mismo, contiene compuestos antioxidantes y puede tener efectos positivos para la salud, pero las bebidas de café con mucho azúcar pueden acelerar el envejecimiento cutáneo. En definitiva, más importante que el café es la forma en que se toma.
Componentes antioxidantes del café…ayudan a frenar el envejecimiento
El café es rico en sustancias antioxidantes del grupo de los polifenoles. Un componente representativo es el ácido clorogénico, del que se sabe que puede ayudar a reducir los radicales libres.
Los radicales libres son una de las principales causas que aceleran el envejecimiento de la piel. Los antioxidantes que reducen estas sustancias pueden ayudar a mitigar el daño de las células cutáneas. De hecho, algunos estudios han informado de resultados según los cuales los antioxidantes del café pueden contribuir a disminuir el estrés oxidativo en el organismo. Además, los polifenoles presentes en el café también han mostrado resultados positivos en investigaciones relacionadas con la salud cardiovascular.
Latte dulce…la «reacción de glicación» que forma arrugas
El problema son las bebidas de café dulces. Bebidas como los lattes o los frappuccinos con mucho sirope o azúcar pueden elevar rápidamente la glucosa en sangre.
Cuando sube la glucosa en sangre, se produce en el organismo una «reacción de glicación» (unión de azúcares a proteínas). En este proceso pueden dañarse el colágeno y la elastina, que mantienen la elasticidad de la piel. Si estos cambios se repiten, la piel pierde firmeza y las arrugas pueden aparecer con mayor facilidad.
En la investigación sobre el envejecimiento cutáneo, la glicación se considera también una de las principales causas de las arrugas y de la pérdida de elasticidad. Por eso se señala que el hábito de beber con frecuencia bebidas de café dulces puede acelerar el envejecimiento de la piel.
Exceso de cafeína…influye en la sequedad de la piel
La cafeína del café también puede afectar a la piel si se consume en exceso. La cafeína favorece el efecto diurético y aumenta la eliminación de agua del organismo.
Si se bebe mucho café sin tomar suficiente agua, la piel puede resecarse y las líneas finas pueden verse más marcadas. En particular, con la edad disminuye la capacidad de hidratación de la piel, por lo que este efecto puede notarse más.
Los dermatólogos aconsejan que, al tomar café, puede ser útil adquirir el hábito de aumentar también la ingesta de agua. Si se toma una taza de café, beber agua a la vez ayuda a reducir la sequedad cutánea.
Para la piel, lo adecuado son unas 2–3 tazas al día
Los expertos señalan que no es necesario dejar el café por completo. No obstante, conviene evitar un consumo excesivo. El Ministerio de Seguridad de Alimentos y Medicamentos (MFDS) y diversos estudios proponen para los adultos una ingesta diaria recomendada de cafeína de aproximadamente 400 mg o menos (equivalente a unas 3–4 tazas de café).
Además, al tomar café, elegir café solo o opciones con menos azúcar en lugar de bebidas con mucho azúcar o sirope, y mantener el hábito de reponer suficiente agua, puede ayudar al cuidado de la salud de la piel.