
El azúcar en sangre y el páncreas están realmente relacionados. Esto se debe a que la hormona que regula el azúcar en sangre (insulina) se secreta en el páncreas. El jugo pancreático que digiere las grasas de los alimentos también proviene del páncreas. La salud del páncreas está inevitablemente relacionada con los hábitos alimenticios. Evitar el exceso de carbohidratos y otros alimentos puede elevar lentamente el azúcar en sangre y también proteger la salud del páncreas. Además, puede ayudar a prevenir el cáncer de páncreas. Revisemos la relación entre la diabetes y el páncreas.
El aumento de peso incrementa el riesgo de cáncer de páncreas... es necesario controlar el peso para proteger el páncreas
Un estudio ha revelado que uno de los factores de riesgo para el cáncer de páncreas es el sobrepeso y la obesidad. Según un artículo publicado recientemente en la revista académica internacional European Journal of Cancer, el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas es un 39% mayor en personas con sobrepeso, y se duplica en casos de obesidad severa. Este es el resultado de un seguimiento de 6.315.000 personas de 39 años en nuestro país durante 10 años. Cuando se aumenta de peso, las sustancias inflamatorias se producen continuamente en la grasa corporal, aumentando la resistencia a la insulina y creando un entorno propicio para el crecimiento de células cancerosas en el páncreas.
¿Por qué es necesario examinar el páncreas si persiste el pico de azúcar en sangre?
La diabetes tipo 2 ocurre cuando no se secreta suficiente insulina en el páncreas o cuando se desarrolla resistencia a la insulina, lo que provoca un aumento del azúcar en sangre. Según datos de la Asociación Coreana de Diabetes, cuando se confirma la diabetes, la función de secreción de insulina del páncreas ya es inferior a la mitad. Si la diabetes persiste durante mucho tiempo, la función de secreción de insulina disminuye aún más. Después de que se desarrolla la diabetes, es difícil restaurar la función del páncreas a la normalidad. Es difícil hablar de una cura para la diabetes. Si los hábitos de vida son malos o si la diabetes dura mucho tiempo, el azúcar en sangre puede volver a dispararse en cualquier momento.
Principios de hábitos alimenticios para el control del azúcar en sangre... es importante mantener la cantidad de carbohidratos
Para controlar el azúcar en sangre, es fundamental comer tres comidas al día de manera regular y, especialmente, mantener constante la cantidad de carbohidratos (arroz, fideos, pan, etc.). Consumir carbohidratos de bajo índice glucémico (cereales integrales, legumbres, verduras) puede tener un efecto positivo en la reducción del azúcar en sangre. Es recomendable consumir aceites saludables (ácidos grasos insaturados) como el aceite de oliva y el aceite de sésamo, y reducir la ingesta de grasas saturadas (carnes grasas, carnes procesadas, etc.) y grasas trans (productos procesados). Se debe consumir suficiente proteína (huevos, pescado, legumbres, nueces, pollo, pato) y fibra dietética (cereales integrales, verduras, legumbres). Es necesario moderar el consumo de azúcares simples como el azúcar, el jarabe de maíz y la miel, y reducir los alimentos salados.
Ejercicio aeróbico + entrenamiento de fuerza... ¿qué actividades físicas son necesarias para el control del azúcar en sangre?
Es recomendable realizar al menos 30 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada (caminar, nadar, andar en bicicleta, etc.) todos los días, y un total de más de 150 minutos a la semana. No se debe descansar más de dos días consecutivos entre sesiones de ejercicio. Para el control del azúcar en sangre, es mejor hacer ejercicio después de las comidas. Si ya se es diabético, hacer ejercicio en ayunas puede causar un shock hipoglucémico. El entrenamiento de fuerza es recomendable 2-3 veces por semana. Se deben dividir las series según el estado físico de cada uno y alternar entre ejercicios de la parte superior e inferior del cuerpo. Ejercicios como las sentadillas y levantar los talones, que trabajan los músculos de los muslos y las pantorrillas, que representan aproximadamente el 70% de la masa muscular del cuerpo, son importantes. No moverse durante mucho tiempo después de las comidas es lo peor.