¿A dieta y aun así no puedes renunciar a los «fideos»?… ¡Los «fideos de nueva generación» que no engordan están arrasando últimamente!

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Plato elaborado con fideos de konjac. Foto=Clipart Korea

Ha llegado una época en la que, incluso estando a dieta, no hace falta renunciar a los «fideos». Los llamados «fideos de nueva generación», que sustituyen la harina de trigo por otros ingredientes y ajustan su composición nutricional, están ganando protagonismo como una nueva opción para el control de la alimentación. Hay una gran variedad: desde los fideos de konjac, que reducen las calorías y ayudan a mantener la saciedad, hasta los fideos de soja o de tofu, con más proteínas, y los fideos de algas, ricos en fibra dietética. Sin embargo, no es fácil esperar el mismo efecto de pérdida de peso con todos ellos. Para que contribuyan de verdad al control del peso, conviene elegirlos conociendo las características de cada tipo y el objetivo de uso.

Fideos de konjac | Minimizar las calorías, ventajosos al inicio de la pérdida de peso

Los fideos de konjac son una de las alternativas más representativas para reducir al máximo la carga calórica. Su componente principal, el glucomanano, absorbe agua y aumenta de volumen, pero su aporte calórico real es muy bajo, por lo que genera saciedad con rapidez. Son muy útiles al comienzo de una dieta, cuando hay que reducir la cantidad de comida, o como sustituto de una cena tardía, y también tienen la ventaja de ejercer poca carga sobre la glucemia. No obstante, como apenas aportan proteínas ni grasas, si se consumen repetidamente como comida única puede aparecer hambre con facilidad. La base es combinarlos siempre con verduras y alimentos proteicos como huevo, pechuga de pollo o tofu, y es preferible evitar usarlos como alimento principal durante periodos prolongados.

Fideos proteicos | Saciedad y equilibrio nutricional, adecuados para dietas con ejercicio

Los fideos proteicos elaborados con soja, tofu o proteína de guisante, entre otros, son una opción que permite buscar a la vez la «satisfacción de comer fideos» y el equilibrio nutricional. En comparación con los fideos convencionales, reducen la proporción de hidratos de carbono y aumentan el contenido proteico, lo que ayuda a mantener la saciedad durante más tiempo. Son especialmente útiles en dietas que se combinan con ejercicio o como sustituto de una comida tras el entrenamiento de fuerza. También pueden desempeñar un papel de apoyo en planes alimentarios en los que es fácil quedarse corto de proteínas. Eso sí, tienen más calorías que los fideos de konjac, y según la salsa y los toppings elegidos la energía total puede aumentar con facilidad; por ello, es necesario controlar la ración en cada toma.

Fideos de algas | Ricos en fibra dietética, una elección que también cuida la salud intestinal

Los fideos de algas, elaborados con wakame, kombu y otras algas marinas, son ricos en fibra dietética y minerales, por lo que ayudan a mantener la saciedad y favorecen la salud intestinal. Su digestión es relativamente lenta, de modo que el aumento de la glucemia tras la comida es más gradual y la sensación de saciedad suele durar más. Además, conservan una textura masticable, lo que ofrece una alta satisfacción a quienes valoran la «sensación de estar comiendo fideos». Sin embargo, por la naturaleza de las algas, el contenido de yodo puede ser elevado, por lo que conviene evitar un consumo excesivo. Según el producto, el sabor salado puede ser intenso; es recomendable enjuagarlos bien antes de usarlos para reducir el sodio.

Aunque sean fideos, la combinación marca el éxito o el fracaso de la dieta

Incluso con los fideos de nueva generación, el efecto sobre la dieta varía mucho según la salsa y los toppings. Si se añaden salsas de nata o condimentos con alto contenido de azúcar, no se diferenciarán demasiado de un plato de fideos convencional. La regla básica es añadir suficientes verduras y acompañar con proteínas, manteniendo el aliño al mínimo. Los platos con caldo pueden aumentar la ingesta de sodio y estimular el apetito, por lo que requieren precaución. A igualdad de fideos, las preparaciones tipo ensalada de fideos (mezclados) o un salteado ligero son más adecuadas para el control del peso. Más que el tipo de fideo, lo que determina el resultado es «cómo se come».

La clave de los fideos que no engordan es la «sustitución» y el «control de la frecuencia»

Los fideos de konjac, los fideos proteicos y los fideos de algas son herramientas para sustituir por completo los fideos de harina de trigo. En lugar de llenar cada comida con fideos, lo más realista es utilizarlos unas 2–3 veces por semana. En el resto de comidas, conviene consumir también otros alimentos ricos en hidratos de carbono, como arroz, cereales integrales o patata, para mantener el equilibrio nutricional. Cuanto más se depende de un único alimento sustitutivo, más puede disminuir la sostenibilidad del plan alimentario. Los fideos de nueva generación se parecen más a un aliado que ayuda a mantener la dieta durante más tiempo que a un atajo para adelgazar.

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