
El Gobierno desplegará herramientas de inteligencia artificial (IA) para apoyar la lectura de radiografías y la redacción de historiales clínicos también en los centros de salud pública y en las consultas de zonas con escasez de servicios sanitarios. Además, implantará un sistema que analice el estado del paciente de urgencias y la capacidad asistencial de cada hospital para ayudar a los equipos de emergencias a decidir a qué centro trasladarlo.
El Ejecutivo confirmó el día 6 la ‘Estrategia básica de atención sanitaria con IA’ en la 12.ª reunión de coordinación de políticas nacionales, presidida por la primera ministra, Han Seong-suk. El plan, de carácter interministerial, busca compensar con IA la falta de personal en la sanidad regional, esencial y pública, y reducir las brechas asistenciales entre territorios.
La ‘Estrategia básica de atención sanitaria con IA’, elaborada conjuntamente por los ministerios implicados, articula 12 iniciativas en tres grandes ejes: innovación sanitaria perceptible para la ciudadanía, construcción de una base digital que conecte a los centros sanitarios de todo el país y creación de un ecosistema sostenible de IA médica.
En el segundo semestre de este año arrancarán proyectos piloto en el traslado de pacientes de urgencias y en el ámbito de la sanidad pública. A partir de 2027 comenzará el desarrollo de una IA médica de modelo coreano con datos sanitarios del país y tecnología propia.
Según datos del Gobierno, los subcentros de salud de localidades de eup y myeon sin médicos de salud pública asignados ascendieron en 2025 a 730, el 59,5% del total. Si la tendencia actual continúa, en 2027 subirán hasta 1083, el 86,9%.
IA para interpretación de imágenes e historiales clínicos en centros de salud
Se distribuirá una ‘herramienta de apoyo con IA para atención primaria’ en centros de salud y subcentros de salud de todo el país, así como en centros de atención primaria situados en zonas con escasez de servicios sanitarios.
La herramienta asistirá en la interpretación de imágenes médicas como radiografías y registrará automáticamente el contenido de la consulta. También se utilizará para el manejo de enfermedades crónicas como la hipertensión y la diabetes. La IA no sustituye al personal sanitario: su función es apoyar la toma de decisiones y reducir tareas repetitivas.
En islas y zonas montañosas se pondrá en marcha, de forma piloto, la ‘colaboración asistencial domiciliaria no presencial basada en IA’. Cuando una enfermera de atención domiciliaria recopile información de salud del paciente, la IA la analizará y el médico a distancia atenderá al paciente apoyándose en esos resultados. El objetivo es que los residentes que tienen dificultades para acudir al hospital puedan recibir atención médica desde casa.
Apoyo al traslado tras analizar el estado del paciente y la capacidad hospitalaria
La IA también se aplicará al traslado de pacientes de urgencias. En el segundo semestre de este año se pondrá en marcha, de forma piloto en Daegu, una ‘plataforma integrada de IA para emergencias’ que analiza el estado del paciente y la disponibilidad de admisión de cada hospital para proponer el centro de traslado adecuado. El sistema está diseñado para ayudar a los equipos de emergencias a seleccionar hospital y decidir el traslado, y el Gobierno prevé ampliar las zonas de aplicación en función de los resultados.
También se reforzará la red de información de emergencias médicas que muestra en tiempo real la disponibilidad asistencial de cada hospital. En los servicios de urgencias se desarrollará una ‘sala de urgencias inteligente’ en la que la IA clasifique la gravedad del paciente y supervise cambios en su estado para apoyar el criterio del personal sanitario.
Asimismo, se construirá una ‘autopista de IA para la sanidad pública’ que conecte 72 hospitales públicos de referencia de todo el país en una única red de IA sanitaria pública. El modelo consiste en utilizar de forma conjunta una plataforma nacional basada en unidades de procesamiento gráfico (GPU), de modo que cada hospital pueda emplear IA médica sin necesidad de disponer por separado de equipos de cálculo de alto rendimiento. Comenzará en el segundo semestre de este año en 9 centros y se ampliará a 30 en 2027 y a los 72 en 2029.
También se sustituirán los sistemas informáticos obsoletos de los hospitales médicos provinciales por sistemas de información basados en la nube.

Un ‘asistente sanitario con IA’ que explica con claridad recetas y resultados de chequeos
También se establecerá un sistema para compartir con facilidad historiales clínicos e imágenes médicas al cambiar de hospital.
Se ampliará el intercambio de información entre hospitales a partir de ‘Mi historial de salud’, que permite consultar en un solo lugar la información clínica personal dispersa en varios centros. El objetivo es reducir las molestias de tener que trasladar personalmente en un disco óptico los datos de tomografía computarizada (TC) y resonancia magnética (RM), o de repetir las mismas pruebas.
Asimismo, se introducirá un ‘asistente sanitario nacional con IA’ que traduzca a un lenguaje sencillo las recetas y los resultados de los reconocimientos médicos. Está previsto que ofrezca orientaciones necesarias para la prevención de enfermedades y el cuidado de la salud basadas en la información sanitaria individual.
En 2027 arrancará el desarrollo de una IA médica de modelo coreano
En el ámbito de la investigación médica, en el segundo semestre de este año se abrirá primero una base nacional de macrodatos biológicos (bio big data) de 120.000 personas. El volumen de apertura se ampliará a más de 700.000 personas en 2029 y a más de 1.000.000 en 2032. Estos datos se utilizarán para I+D de nuevos fármacos y tecnologías médicas.
También se construirá una plataforma integrada para analizar con IA datos biológicos como genomas y células. Además, se habilitará una plataforma de desarrollo de fármacos que utilice GPU nacionales para que las empresas puedan encontrar candidatos a medicamentos y reducir los plazos de desarrollo.
A partir de 2027 se desarrollará una ‘IA médica de modelo coreano’ basada en datos clínicos y modelos propios de IA. El objetivo es reducir la dependencia de tecnologías extranjeras y crear una IA médica adaptada a las enfermedades y características asistenciales de la población coreana. La IA desarrollada se utilizará principalmente en hospitales públicos regionales.
También se estudiarán fórmulas para compensar a los centros sanitarios cuando la adopción de IA mejore los resultados asistenciales. Junto al sistema actual, que paga por el uso de tecnologías médicas individuales, se revisará un esquema que evalúe resultados sanitarios reales para determinar la compensación.
Asimismo, se elaborarán directrices de ética y seguridad de IA adaptadas al ámbito sanitario. También se impulsará la promulgación de una Ley de Salud Digital (Digital Healthcare) para prevenir filtraciones de datos personales y ordenar los criterios de uso de datos y de gestión y supervisión.
La ministra de Salud y Bienestar, Jeong Eun-kyeong, afirmó: “La IA es una herramienta para cubrir los vacíos de la sanidad regional, esencial y pública, y para proteger la vida de la ciudadanía”, y añadió: “Aplicaremos la estrategia sin contratiempos para que, en cualquier lugar del país, toda la población pueda percibir la innovación sanitaria basada en IA”.
