
El director Christopher Nolan, conocido por películas como «Interstellar» y «Oppenheimer», mantiene el hábito de vivir sin teléfono móvil.
Recientemente, la revista estadounidense People recogió una anécdota del actor Matt Damon sobre la propuesta para participar en la película «Odisea». «El director Nolan es famoso por haber decidido no llevar teléfono móvil», dijo.
Matt Damon explicó: «Primero recibí un mensaje de texto de su esposa y productora, Emma Thomas, preguntándome “¿puedes hablar hoy?”». Y añadió: «Pensé que sería una llamada para saludar, pero el director Nolan me dijo que “estaba pensando en volver a trabajar”». También señaló: «Emma siempre me avisa con antelación: “Chris te llamará pronto”».
Según contó Matt Damon, el director Nolan también dijo en una entrevista de 2023 que no utiliza mensajes de texto ni correo electrónico. Confesó que no tiene dirección de correo electrónico y que solo lleva un teléfono móvil de prepago cuando lo necesita. ¿Qué efectos puede tener para la salud alejarse del smartphone como hace el director Nolan?
Uso excesivo del smartphone: provoca caída de la autoestima y apatía
El smartphone es inseparable de la vida cotidiana moderna. Sin embargo, detrás de su comodidad hay no pocos factores que pueden amenazar la salud. El uso excesivo del smartphone no solo interfiere con el sueño y empeora la salud ocular, sino que también perjudica la salud mental. Si se adquiere el hábito de observar sin parar las redes sociales de otras personas y compararse con ellas, la autoestima puede disminuir y también pueden aparecer efectos negativos en las relaciones interpersonales.
En particular, el smartphone está estrechamente relacionado con la dopamina. La dopamina es una sustancia que se libera cuando se siente logro y placer. Las distintas aplicaciones del smartphone están diseñadas para que el usuario revise la pantalla de forma repetida.
En el proceso de comprobar notificaciones o contenido nuevo se libera dopamina. En especial, los contenidos de corta duración proporcionan estímulos intensos de manera continua y hacen que el cerebro se acostumbre a recompensas rápidas. Como resultado, puede reforzarse la tendencia a buscar satisfacción inmediata y volverse más fácil perder el interés en situaciones que requieren concentración.
Aumenta la liberación del “cortisol”, hormona del estrés relacionada con la inflamación, entre otras
El uso frecuente del smartphone también favorece la liberación de cortisol, la hormona del estrés. El cortisol es una hormona relacionada con situaciones de lucha o huida frente a una amenaza. Cuando se libera cortisol, aumentan la presión arterial, el pulso y la glucemia.
Mientras se mira el smartphone para consultar redes sociales, noticias, etc., se siente la presión de tareas pendientes que no se han podido resolver, y el cuerpo experimenta un estrés inesperado. También hay informes de que el simple hecho de tener el smartphone cerca puede mantener la tensión ante la avalancha de información y aumentar la liberación de cortisol.
Si el cortisol se mantiene elevado durante un periodo prolongado, aumenta el riesgo de estrés crónico, obesidad, hipertensión y depresión, entre otros. Para minimizar los efectos secundarios del smartphone, lo mejor es no usarlo en la medida de lo posible. Eso sí, es importante identificar de forma objetiva los propios hábitos de uso y crear rutinas saludables que sean viables. Conviene empezar por objetivos pequeños, como fijar un tiempo de uso de las aplicaciones o no mirar el smartphone mientras se hace ejercicio.
