Decían que era bueno para frenar el envejecimiento… «Aumenta el riesgo de cáncer»: ¿por qué ni los farmacéuticos toman este “suplemento”?

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Cómo tomar suplementos de forma correcta

Foto=Clipart Korea

Hay un dicho que viene a significar que «cuanto más, mejor». Cuando se toman suplementos por motivos de salud, precisamente esa es la idea de la que más conviene desconfiar. Si se consumen sin criterio pensando que cada suplemento tiene efectos distintos, es muy probable que se acabe superando la dosis recomendada.

El farmacéutico Jeong Jae-hoon presentó en su canal de YouTube «Health Rescue Team» algunos suplementos que últimamente se publicitan de forma especialmente exagerada o que pueden tener efectos adversos importantes. Entre los que afirmó que «nunca toma», señaló la vitamina E.

Vitamina E, conocida como antioxidante: se ha informado de un aumento del riesgo de cáncer

Jeong explicó: «Hace 30 o 40 años, la vitamina E era conocida como un potente antioxidante», y añadió que «se decía que retrasaba el envejecimiento». A continuación, matizó: «Algunos estudios han informado de que tomar vitamina E podría aumentar el riesgo de cáncer».

De hecho, según los resultados de un estudio liderado por el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, el riesgo de desarrollar cáncer de próstata aumentó de forma significativa en hombres que tomaron 400 UI al día (aprox. 268 mg) de vitamina E.

Jeong advirtió: «Solemos considerar que las sustancias antioxidantes son buenas y las oxidantes, malas», pero «a veces el organismo también oxida cosas perjudiciales; si se rompe el equilibrio tomando en exceso solo un tipo de antioxidante, podría ser contraproducente a la hora de combatir las células cancerosas que se generan en el cuerpo».

Vitaminas liposolubles: si se toman en exceso, se acumulan en el organismo y causan efectos adversos

Algunos estudios han informado de que, si se toman más de 800 UI al día de vitamina E, aumenta el riesgo de hemorragia y pueden aparecer efectos adversos cardiovasculares.

Si se consume demasiada vitamina E, que es una vitamina liposoluble, no se elimina por la orina y se acumula en el organismo. El problema es que la vitamina E acumulada puede inhibir la agregación plaquetaria e interferir con la acción de la vitamina K. La vitamina K es imprescindible para producir proteínas necesarias para la coagulación sanguínea.

Si la vitamina E interfiere en estos procesos, pueden aparecer hematomas con facilidad y sangrados nasales frecuentes. También existe el riesgo de que, durante una cirugía, el sangrado no se controle adecuadamente. Por ello, aunque tenga efecto antioxidante, no se deben tomar sin más productos de dosis alta durante largos periodos.

Vitamina E obtenida de los alimentos: ayuda a la salud vascular y protege las células

Sin embargo, cuando la vitamina E se obtiene a través de los alimentos, aporta numerosos beneficios para la salud. La vitamina E contribuye a prevenir el daño celular y a reducir la oxidación del LDL, el llamado colesterol «malo». También ayuda a mantener la función inmunitaria y desempeña un papel en la protección de la salud de la piel frente a la radiación ultravioleta. Es más seguro obtener vitamina E mediante alimentos como las almendras, las semillas de girasol, los aceites vegetales o el aguacate.

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