
Después de entrenar, como se ha sudado mucho, es fácil pensar que una vaso de cerveza bien fría no hará daño. Pero, si al terminar tanto el ejercicio aeróbico como el de fuerza se bebe alcohol de inmediato, ¿qué efectos tiene en nuestro organismo? Por el contrario, es bien sabido que hacer ejercicio después de beber alcohol supone una carga para el cuerpo. Veamos los efectos perjudiciales de beber alcohol después de entrenar.
◆ Alcohol después de entrenar, agrava la deshidratación
Si se bebe alcohol cuando hay falta de hidratación tras el ejercicio, se produce un efecto diurético y se pierde aún más líquido corporal. Según estudios relacionados, cuando se consumió una bebida alcohólica con un 4% de alcohol tras el ejercicio, se observó un aumento del volumen de orina y un retraso en la velocidad de recuperación del volumen sanguíneo. Aunque se tenga sed después de entrenar, beber alcohol no hace más que intensificarla. Además, beber alcohol tras el ejercicio tiene el inconveniente de dificultar un sueño de calidad.
◆ Alcohol después de entrenar, perjudica la recuperación muscular
Tras realizar ejercicio aeróbico de alta intensidad como correr, ciclismo, zumba, etc., se produce un daño muscular temporal. Después de un ejercicio aeróbico prolongado, también se agotan las reservas de energía acumuladas en los músculos. Además, se pierde una gran cantidad de líquido a través del sudor y disminuye el volumen de sangre, que desempeña un papel clave en el suministro de oxígeno a los músculos y a los órganos del cuerpo. Tras practicar deportes o ejercicio intensos, el organismo queda en un estado que requiere recuperación.
En estos casos, debe asegurarse un aporte adecuado de nutrientes y líquidos. Sin embargo, beber alcohol afecta negativamente a la recuperación muscular tras el ejercicio. El alcohol, principal componente de las bebidas alcohólicas, retrasa el proceso de reparación del daño muscular causado por el ejercicio al inhibir la función de hormonas que ayudan a la recuperación.
◆ Alcohol después de entrenar, un obstáculo para la recuperación de lesiones
Si se bebe alcohol justo después de hacer ejercicio, el alcohol dilata los vasos sanguíneos y aumenta la hinchazón en la zona lesionada, empeorando también las lesiones de tejidos blandos. No se sabe con exactitud si el alcohol impide que los músculos almacenen energía, pero cuando se bebe mucho alcohol después de entrenar, se tiende a comer menos alimentos nutritivos. Por ello, el almacenamiento de energía en los músculos puede retrasarse. El alcohol es alto en calorías pero casi no aporta nutrientes, por lo que no ayuda en absoluto a la pérdida de peso.
◆ Después de entrenar, bebidas para reponer electrolitos
Después de entrenar, para acelerar el proceso de recuperación hay que consumir a la vez carbohidratos, proteínas y electrolitos. Por ejemplo, beber juntos una bebida deportiva y leche con chocolate ayuda a recuperarse del daño muscular y de la deshidratación. Otra opción es tomar agua junto con alimentos que contengan estos nutrientes. Sin embargo, beber solo mucha agua no ayuda a recuperar el daño muscular porque no repone electrolitos.