
Jimin (Park Ji-min, 30), del grupo BTS (Bangtan Sonyeondan), reveló el secreto de cómo perdió 10 kg.
El pasado día 2 se publicó un vídeo en el canal de YouTube de Choo Sung-hoon en el que aparecían Jimin y Jungkook. Era una grabación realizada antes del regreso (comeback): fueron a un jjimjilbang (sauna coreana), asaron panceta de cerdo y compartieron un rato de descanso, incluso limpiándose los oídos mutuamente.
Cuando Choo Sung-hoon le preguntó por el control de la dieta, Jimin dijo: «Durante el campamento de composición en Los Ángeles (LA), en Estados Unidos, comí lo que me apetecía, y empecé la dieta desde que volví a Corea». Sobre lo que cuidó especialmente, cuando Jungkook comentó: «La carne hay que comerla sí o sí», Jimin explicó: «Me aseguré de tomar mucha proteína», y Jungkook lo resumió así: «Bajo en carbohidratos, bajo en grasa, alto en proteínas».
Jimin añadió: «He probado muchas veces a no comer, pero ahora creo que ya no puedo. Es demasiado duro», y subrayó la importancia de una dieta saludable diciendo: «Eso era algo que podía hacer cuando era más joven».
En junio del año pasado, en el momento de su licenciamiento, Jimin confesó en un directo de la plataforma para fans Weverse que había ganado 10 kg y dijo: «Intenté controlar el peso con ganas, pero hubo partes que no me salieron bien. Volveré pronto», reafirmando su propósito de ponerse a dieta. Después, cumplió su promesa con alimentación y entrenamiento de fuerza, y logró perder 10 kg. En el concierto de regreso del 5.º álbum de estudio «Arirang (ARIRANG)», celebrado el día 21 del mes pasado en la plaza de Gwanghwamun, deslumbró con el pelo rubio y una figura estilizada, mostrando líneas de baile fluidas y una gran actuación que entusiasmó al fandom «ARMY». Tras el concierto, Jimin llegó a mostrar como prueba un peso de 59,7 kg.
Analizamos qué efectos para adelgazar tiene la dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas de Jimin, y si con la edad también debería cambiar el método para perder peso.

Efectos para adelgazar de una dieta baja en carbohidratos, baja en grasa y alta en proteínas
Esta dieta reduce los carbohidratos (50–130 g al día), limita las grasas y aumenta las proteínas (1,2–1,6 g por kg de peso corporal), lo que incrementa la saciedad y resulta eficaz para perder peso. La dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos consiste en reducir carbohidratos como arroz y pan y aumentar proteínas como ternera magra y pechuga de pollo.
Según un estudio de la Universidad de Copenhague, quienes siguieron esta dieta perdieron, de media, 3 kg más en un año que quienes siguieron una dieta baja en grasa que reducía la grasa pero mantenía altos los carbohidratos, y además disminuyeron los triglicéridos en sangre. Esto se debe a que la proteína mantiene la saciedad durante más tiempo y ayuda a la quema de grasa; también preserva la masa muscular para evitar el efecto rebote y mejora la glucosa y los marcadores metabólicos.
Si a una dieta baja en carbohidratos, baja en grasa y alta en proteínas se le añade entrenamiento de fuerza, como hacen los miembros de BTS, el efecto adelgazante aumenta notablemente. Esto se debe a que el entrenamiento de fuerza utiliza la proteína de la dieta para la síntesis muscular, incrementa la masa muscular y eleva el metabolismo basal, acelerando a largo plazo la quema de grasa. En estudios se ha confirmado que esta combinación es el doble de eficaz al lograr pérdida de peso + mantenimiento muscular, lo que ayuda a prevenir el efecto rebote.

Puntos a tener en cuenta
La dieta baja en carbohidratos, baja en grasa y alta en proteínas es eficaz para perder peso a corto plazo, pero a largo plazo puede aumentar los riesgos para la salud. La restricción de carbohidratos se asocia con un aumento del 15–32% del riesgo de mortalidad, enfermedad cardiovascular y cáncer; y el alto aporte proteico puede provocar deterioro de la función renal y pérdida ósea, además de aumentar a largo plazo el riesgo de elevación del colesterol. Deben evitarla las personas con enfermedad renal, las embarazadas y quienes padecen indigestión. Es más seguro pasar, tras 3–6 meses, a una dieta equilibrada (carbohidratos 45–65%, proteínas 15–20%).
Además, las carnes rojas magras como la ternera y el cerdo no son carcinógenos tan potentes como las carnes procesadas, pero su consumo excesivo aumenta el riesgo de cáncer colorrectal. Conviene variar las fuentes: pechuga de pollo, pescado, legumbres, tofu, huevos y lácteos bajos en grasa. También hay que tomar suficientes verduras y agua para prevenir el estreñimiento y las carencias nutricionales.
Dieta pasando hambre: ¿por qué no conviene con la edad?
Cuando se es joven, suele perderse grasa primero; con la edad, en cambio, se consume antes el músculo, lo que acelera hasta 3 veces el descenso del metabolismo basal y aumenta el riesgo de efecto rebote, caídas y osteoporosis. Al perder 1 kg de peso, pueden perderse alrededor de 0,3 kg de músculo, lo que podría acortar la esperanza de vida; y en personas con diabetes o hipertensión existe riesgo de shock por hipoglucemia. Los expertos aconsejan: «No saltarse comidas, mantener una alimentación equilibrada y repartir la ingesta de proteínas de forma uniforme en cada comida».
En particular, a partir de los 50 años, debido a la disminución del metabolismo basal y la pérdida natural de masa muscular, conviene sustituir las dietas de ayuno por entrenamiento de fuerza y una pauta alta en proteínas (≥1 g por kg de peso corporal). La reducción hormonal facilita la acumulación de grasa, por lo que se necesita una alimentación con equilibrio nutricional. Estudios han confirmado que, a partir de la mediana edad, el aporte adicional de proteínas es eficaz para mantener la masa muscular.