
En un bar, alguien se acerca sonriendo y comienza a hablar. La broma es natural y la mirada lanza insinuaciones sutiles. La atmósfera se calienta rápidamente y, poco después, se coloca una copa más sobre la mesa. En ese momento, generalmente pensamos: “Oh, está coqueteando..., ¿tendrá interés en mí?”
Sin embargo, en esta escena de coqueteo, se ha encontrado que una breve sonrisa y una broma ligera no son solo una expresión de interés, sino que pueden ser señales de carácter que revelan la forma en que esa persona establece relaciones y trata a los demás.
Un equipo de investigadores liderado por el profesor Braden Hall de la Universidad de Alabama en EE. UU. ha publicado resultados que indican que el comportamiento social cotidiano del coqueteo (flirting) refleja de manera relativamente consistente las características de personalidad y las motivaciones de comportamiento de una persona, más allá de ser solo una técnica de citas. Este estudio (Los rasgos de personalidad oscuros están vinculados al coqueteo para beneficio personal) fue publicado en la edición de enero de la revista académica internacional en el campo de la psicología de la personalidad, ⟪Personality and Individual Differences⟫.
El equipo de investigación reclutó a un total de 2865 personas, organizándolas en grupos de 3 compuestos por 1 participante principal y 2 conocidos que conocían bien a esa persona, formando 955 grupos. Este diseño de estudio se utilizó para reducir las limitaciones de las respuestas autoinformadas y para evaluar de manera más objetiva el comportamiento de coqueteo y sus motivaciones.
Los participantes fueron evaluados sobre la frecuencia y habilidad del comportamiento de coqueteo que se presenta en diversas situaciones sociales, como citas, entornos laborales, fiestas, restaurantes y bares, y sus conocidos evaluaron la intención y motivación de dicho comportamiento. Al mismo tiempo, los participantes principales completaron evaluaciones psicológicas que medían varias características de personalidad, como psicopatía, maquiavelismo y tendencias humanistas.
Aunque se acerquen con una sonrisa, puede que tengan una fuerte intención de obtener 'bebidas gratis'
Los resultados del análisis mostraron que las personas que tienden a usar el coqueteo como un medio para obtener beneficios personales o recursos tenían puntuaciones significativamente más altas en psicopatía y maquiavelismo.
Que las puntuaciones de psicopatía y maquiavelismo fueran altas en este estudio no significa que haya una tendencia criminal o un trastorno mental, sino que indica que estas personas priorizan el logro de objetivos sobre la empatía y tienden a adoptar un enfoque estratégico en las relaciones en lugar de buscar intimidad emocional.
Es decir, las personas que utilizan el coqueteo no como una expresión de interés, sino como un medio para obtener bebidas gratis, conveniencia o beneficios situacionales, tienden a mostrar una inclinación más fuerte hacia la utilización de personas para sus objetivos y a calcular estratégicamente las relaciones.
Esta tendencia se alinea con la elección de comportamientos calculados para llevar la situación a su favor, y los investigadores explicaron que esta inclinación está estadísticamente relacionada con el uso del coqueteo como un medio social para obtener beneficios personales en lugar de como una señal de formación de relaciones.
Los investigadores interpretaron especialmente que “el coqueteo para obtener bebidas gratis o beneficios situacionales no es solo un truco social, sino una expresión de una tendencia de carácter a instrumentalizar a los demás”.
Por otro lado, el coqueteo con el propósito de relaciones o citas mostró un patrón completamente diferente. Las personas con puntuaciones más altas en autenticidad, apertura y empatía, que son características humanistas, mostraron una correlación positiva débil pero consistente con el coqueteo con fines románticos. Los investigadores explicaron que “este tipo de coqueteo funciona como una señal social natural para la formación de relaciones, en lugar de manipular o utilizar a la otra persona”.
El profesor Braden enfatizó que “las personas coquetean de manera más consistente de lo que se piensa, y ese comportamiento está motivado hacia un objetivo específico”, y añadió que “es importante considerar de dónde proviene ese comportamiento cuando se reconoce el coqueteo de alguien”. Esto significa que no se debe interpretar el coqueteo simplemente como una señal de interés, sino que se debe examinar el contexto y la repetitividad del comportamiento.
Por otro lado, también hay investigaciones que indican que la efectividad de las estrategias de coqueteo varía según el género y el propósito de la relación. En 2022, un equipo de investigadores de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología publicó resultados que indican que los estilos de coqueteo efectivos son diferentes para hombres y mujeres. Según esto, el sentido del humor y la generosidad actuaron como señales positivas para los hombres, quienes tienden a sentirse atraídos cuando las mujeres se ríen de sus bromas y muestran una actitud sexualmente abierta. Los investigadores explicaron que “el efecto del coqueteo varía no solo según el género, sino también según si se desea una relación a largo plazo o a corto plazo”.
