
Un estudio realizado en Corea ha refutado de frente la creencia popular de que «una o dos copas de alcohol son buenas para la salud». Se confirmó que, aunque se beba una cantidad pequeña —aproximadamente una copa de soju al día—, aumenta el riesgo de fibrilación auricular, que amenaza la salud cardiaca, lo que demuestra que no existe un «nivel seguro de consumo de alcohol».
El equipo de investigación, liderado por los profesores Dae-in Lee y Dong-oh Kang, del Centro Cardiovascular del Hospital Guro de la Universidad de Corea, junto con el profesor Seon-won Kim, del Hospital Ansan de la Universidad de Corea, llegó a esta conclusión tras revisar de forma integral estudios de cohortes a gran escala, ensayos clínicos aleatorizados, análisis de aleatorización mendeliana e investigaciones básicas de fisiopatología, entre otros. El estudio se publicó en la revista internacional del ámbito de las enfermedades cardiovasculares 〈Trends in Cardiovascular Medicine〉.
Según el equipo, cuando el alcohol entra en el organismo provoca estrés oxidativo y respuestas inflamatorias, lo que altera el equilibrio del sistema nervioso autónomo y de la secreción hormonal. Si este proceso se repite, finalmente se produce inflamación vascular y se forman trombos, con la consiguiente progresión de la aterosclerosis.
Como resultado, se acumula una carga sostenida sobre el corazón y el cerebro, lo que conduce a diversas enfermedades cardiovasculares. El equipo presentó un nuevo esquema conceptual que estructura este proceso complejo en tres etapas: «factor desencadenante primario → factor mediador secundario → respuesta final del órgano».
Incluso con “una copa” aumenta el riesgo de fibrilación auricular
En particular, el aspecto más destacable de este estudio es su relación con la fibrilación auricular. Según el análisis, incluso un consumo reducido —equivalente a una copa de soju— incrementó de forma notable el riesgo de aparición de fibrilación auricular. Quienes bebían entre 6 y 7 copas de soju a la semana presentaban un riesgo de fibrilación auricular aproximadamente un 8% mayor que quienes no bebían nada. A medida que aumentaba la cantidad consumida, el riesgo crecía de manera proporcional; y, en especial, el consumo excesivo en una sola ocasión —más de una botella de soju— elevó el riesgo de forma abrupta.
El profesor Dae-in Lee, primer autor del artículo, subrayó: «La fibrilación auricular es una arritmia representativa directamente relacionada con el ictus, la insuficiencia cardiaca y la muerte súbita; además, en muchos casos progresa sin síntomas, lo que la hace aún más peligrosa».
Las personas asiáticas son más vulnerables al alcohol

El equipo también analizó el impacto según el trasfondo genético. Como resultado, se observó que, en personas con variantes genéticas ALDH2 y ADH1B asociadas a la llamada «baja tolerancia al alcohol», frecuente en población asiática, la concentración de acetaldehído en el organismo se mantiene elevada incluso con la misma cantidad de alcohol, lo que facilita la aparición de inflamación vascular y alteraciones en la conducción eléctrica del corazón.
Además, se observó una tendencia a un aumento sostenido del riesgo de hipertensión cuando la ingesta diaria de alcohol superaba los 12 g (1,5 copas de soju), y esta asociación fue más marcada en hombres que en mujeres.
El profesor Seon-won Kim, coautor principal, explicó: «Este estudio aporta una evidencia importante al ir más allá del enfoque tradicional, que evaluaba el impacto del alcohol en la salud cardiovascular únicamente en función de la cantidad consumida, y muestra que el riesgo puede variar considerablemente según las características genéticas individuales, las enfermedades de base y el patrón de consumo».