Seis de cada diez mordeduras de serpiente acaban en ingreso hospitalario: septiembre, mes de alto riesgo por el desbroce y las labores agrícolas

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Análisis de 3.405 picaduras de avispa y 665 mordeduras de serpiente en los últimos cinco años: los mayores de 50 concentran el mayor número de víctimas

Retirada de maleza densa con una desbrozadora. Al desbrozar o eliminar hierba, conviene llevar ropa de manga larga, guantes y botas, y comprobar antes si hay serpientes entre la vegetación. Foto=Getty Image Bank

Ha vuelto la temporada de desbroce. Muchas personas empuñan la hoz o la desbrozadora sin pensar que puede haber una serpiente escondida entre la hierba, pero los accidentes se repiten cada año por estas fechas.

Septiembre es especialmente peligroso. La Agencia para el Control y la Prevención de Enfermedades de Corea (KDCA) informó el día 2 de que, tras analizar la Encuesta en Profundidad sobre Pacientes con Lesiones Atendidos en Urgencias de los últimos cinco años (2021~2025), las picaduras de avispa y las mordeduras de serpiente se concentran entre julio y septiembre.

Picaduras de avispa: la mitad se produjo en personas de 50 y 60 años

En cinco años se registraron 3405 casos de picadura de avispa. De ellos, 77 personas fueron hospitalizadas y 15 murieron. El 71,9% del total se concentró entre julio y septiembre y, dentro de ese periodo, sobre todo entre las 12.00 y las 18.00 y en fines de semana (46,3%). Los afectados fueron mayoritariamente hombres (64,6%), muy por encima de las mujeres, y por edades destacaron los sesentañeros (27,0%) y los cincuentones (21,4%).

Los accidentes ocurrieron principalmente durante la vida cotidiana (36,8%), por ejemplo al beber una bebida y ser picado. Le siguieron las actividades de ocio (23,1%) y el trabajo (21,2%). El lugar más frecuente fue el exterior —ríos y mar— (37,2%), seguido de carreteras (18,4%), el hogar (16,2%) y granjas (9,7%). Solo en el grupo de 60 años se contabilizaron 919 casos; sumando los de 50 años, 1647. Casi la mitad del total, el 48,4%, se concentró en estas dos franjas de edad.

En julio y agosto, los adolescentes y treintañeros sufrieron más picaduras durante actividades de ocio, y los veinteañeros, en carreteras durante la vida cotidiana. En septiembre, el patrón cambió. A partir de los 40 años destacaron los accidentes durante actividades al aire libre no remuneradas, como el desbroce o las labores agrícolas.

Ilustración=Ministerio de Salud y Bienestar

Mordeduras de serpiente: menos casos, pero un riesgo mucho mayor

Las mordeduras de serpiente son menos frecuentes que las picaduras de avispa (665 casos en cinco años), pero mucho más peligrosas. La proporción de ingresos tras la mordedura alcanza el 60,2%. El mes con más casos fue septiembre (24,7%), seguido de julio (15,3%) y agosto (16,8%). Se concentraron en fines de semana (39,0%) y entre las 12.00 y las 18.00 (40,2%).

Por edades, el 72,9% correspondió a la suma de sesentañeros (30,2%), mayores de 70 (24,5%) y cincuentones (18,2%). La concentración en edades avanzadas fue aún más marcada que en las picaduras de avispa. Los hombres representaron el 57,6%. La mayoría de los accidentes se produjo trabajando: durante tareas laborales como la cosecha (28,4%), durante la vida cotidiana (25,4%) y durante trabajos no remunerados como desbrozar o separar residuos para reciclaje (21,7%). En cuanto al lugar, predominó el exterior —ríos y mar— (43,0%) y las granjas (27,7%); en el hogar, fueron frecuentes las mordeduras en el jardín o el patio.

Si se acota a septiembre, la concentración en edades avanzadas se hace aún más evidente. De los 164 casos registrados solo en ese mes, 119 —el 72,6%— afectaron a personas de 50 años o más. En el grupo de 60 años, los accidentes durante tareas en granjas fueron más frecuentes en julio y septiembre. En los mayores de 70, el patrón fue distinto: entre julio y septiembre, las mordeduras se produjeron de forma continuada mientras trabajaban en instalaciones agrícolas.

En niños, adolescentes y adultos jóvenes, el lugar y la actividad asociados al accidente variaron según la estación, pero en los mayores el riesgo se mantuvo durante todo el periodo en que continuaron las labores agrícolas.

Tras la lesión, estas acciones pueden aumentar el peligro

Hay formas de reducir el riesgo de picaduras de avispa o mordeduras de serpiente. Para evitar las picaduras de avispa, ayuda vestir ropa clara y de manga larga. El color que más las estimula es el negro; después, el marrón, el rojo, el verde y, por último, el amarillo, con un efecto progresivamente menor. Si se produce la picadura, hay que retirar el aguijón empujándolo con un objeto fino y rígido, como una tarjeta de crédito, y no con la mano ni con pinzas. Si el dolor persiste o aparece una reacción de hipersensibilidad, hay que acudir de inmediato al hospital.

Para prevenir mordeduras de serpiente, al hacer senderismo o trabajar en arrozales y campos hay que llevar guantes, botas y pantalón largo. Si se ve una serpiente, no hay que intentar capturarla: hay que apartarse de inmediato y llamar al 119. En caso de mordedura, se debe mantener la zona afectada por debajo del nivel del corazón y reducir al máximo el movimiento.

Los remedios populares pueden empeorar la situación. Deben evitarse acciones como machacar hierbas medicinales y aplicarlas sobre la herida, hacer un corte con un cuchillo para extraer el veneno o succionarlo con la boca. También debe evitarse beber alcohol o cafeína.

El director de la KDCA, Lim Seung-kwan, pidió extremar la precaución: «Las picaduras de avispa y las mordeduras de serpiente son más frecuentes entre julio y septiembre, por lo que hay que tener especial cuidado y, si se hace senderismo o se realizan tareas de desbroce o trabajos en el campo, se deben cumplir estrictamente las medidas preventivas, como llevar ropa de manga larga y usar guantes y botas».

La KDCA elaboró unas tarjetas informativas con normas de prevención y primeros auxilios frente a picaduras de avispa y mordeduras de serpiente, y las distribuyó a centros de salud y organismos relacionados con la agricultura, entre otros. Cualquier persona puede descargarlas en la sección de materiales del Portal Nacional de Información sobre Lesiones o en el apartado de materiales de divulgación del sitio web de la KDCA.

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