
La temporada de vacaciones ya está aquí. Y, además de disfrutar, en estas fechas conviene extremar la precaución ante las intoxicaciones alimentarias.
Según el Ministerio de Seguridad de Alimentos y Medicamentos, en los últimos cinco años aproximadamente el 26% (78 casos) del total de brotes de intoxicación alimentaria se notificó en julio y agosto, coincidiendo con las vacaciones de verano. Si se mira solo el número de pacientes, supone alrededor del 31% del total.
En este periodo, las altas temperaturas y la humedad facilitan la proliferación de bacterias causantes de intoxicación alimentaria. Estos microorganismos son más activos entre 32 y 43℃. Con la ola de calor persistente de estos días, se requiere especial atención al almacenamiento y la preparación de los alimentos, así como a la higiene antes de consumirlos.
Especial cuidado al manipular pollo crudo o huevos
Los resultados de la vigilancia centinela nacional de infecciones gastrointestinales de la Agencia para el Control y la Prevención de Enfermedades de Corea muestran que, a finales de julio, está aumentando con rapidez el número de pacientes con intoxicación alimentaria causada por Salmonella, Campylobacter y Escherichia coli enteropatógena.
En el caso de Campylobacter, el número de infectados pasó de 116 en la primera semana de julio a 365 en la cuarta. En el mismo periodo, los pacientes por Salmonella aumentaron de 111 a 176, y los de E. coli enteropatógena, de 111 a 180.
Campylobacter se encuentra principalmente en carne poco hecha (especialmente pollo crudo), productos lácteos no pasteurizados y agua o alimentos contaminados. Si durante la cocina de vacaciones hay que lavar o preparar pollo crudo, lo recomendable es hacerlo al final del proceso de preparación. El objetivo es evitar la «contaminación cruzada», es decir, que las bacterias pasen a otros ingredientes o utensilios.
Al guardar carne de ave, introducirla en un recipiente hermético y colocarla en el estante inferior del frigorífico ayuda a evitar que contamine otros alimentos.
Salmonella se transmite principalmente a través de los huevos. En particular, son frecuentes los casos en los que la superficie de la cáscara está contaminada con Salmonella. Por ello, al comprar huevos hay que comprobar con atención que la cáscara no esté dañada y conservarlos refrigerados. Tras romper la cáscara, deben calentarse y cocinarse bien lo antes posible, y por seguridad conviene lavarse las manos cada vez después de manipular huevos.
E. coli enteropatógena se transmite por agua contaminada o por las heces de pacientes infectados. Las personas con síntomas de infección gastrointestinal, como diarrea, deberían evitar en lo posible cocinar, y para prevenir la infección es necesario consumir los alimentos bien cocinados.
En vacaciones, también hay que cuidar el transporte de los alimentos
Durante las vacaciones, también hay que pensar cómo conservar los alimentos durante los desplazamientos. Es preferible comprar los ingredientes lo más cerca posible del destino vacacional. Si no queda más remedio que transportarlos desde casa, la clave es llevarlos fríos, preparando suficientes acumuladores de frío y bolsas isotérmicas.

En el caso de la carne, es recomendable un doble embalaje para evitar el contacto con otros alimentos. Si es imprescindible transportarlos juntos, los alimentos listos para comer —como verduras o fruta— deben colocarse arriba, y la carne, abajo, separados.
Al utilizar restaurantes cerca del lugar de vacaciones, conviene comprobar si se trata de un establecimiento de confianza alimentaria con un nivel de higiene excelente. Tras acceder al sitio web Food Safety Korea, en [Información especializada〉Información de seguridad alimentaria de mi barrio〉Restaurantes de mi barrio] se pueden consultar datos de confianza como el nombre del local, el tipo de negocio y la dirección.
Además, es aconsejable consumir la comida a domicilio lo antes posible tras su llegada y, si se utilizan kits de comida (meal kits), adquirir el hábito de comprobar minuciosamente la fecha de consumo y comerlos tras calentarlos lo suficiente.
