¿Vista cansada y piel apagada? Por qué en julio conviene comer esta fruta de temporada

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Con el verano y la radiación ultravioleta en máximos, el albaricoque —en su mejor momento entre junio y julio— aporta betacaroteno y vitamina C, claves para ojos y piel

El albaricoque, una fruta de temporada que puede disfrutarse entre junio y julio, es rico en betacaroteno y vitamina C, y ayuda a la salud de los ojos y de la piel. Foto=ClipartKorea

En verano, mucha gente se decanta por la sandía o el melocotón, pero el «albaricoque», disponible solo durante un breve periodo entre junio y julio, es otra fruta de temporada que merece la pena aprovechar. Su sabor agridulce abre el apetito; además, su pulpa es suave y su aroma, delicado, así que se come con facilidad y sin resultar pesado. En esta época, la radiación ultravioleta intensa y el uso del aire acondicionado castigan con facilidad la piel y los ojos. Por eso, el albaricoque de temporada encaja bien como tentempié. El betacaroteno y la vitamina C de su pulpa anaranjada también contribuyen a la salud ocular y cutánea. Repasamos los beneficios del albaricoque y la mejor forma de comerlo para disfrutarlo al máximo.

La pulpa anaranjada del albaricoque, betacaroteno «que ayuda a la salud ocular»

El amarillo intenso y el tono anaranjado del albaricoque se deben al betacaroteno, un compuesto antioxidante. En el organismo, el betacaroteno se transforma en vitamina A. La vitamina A es un nutriente necesario para reconocer objetos en la oscuridad y para mantener húmeda la superficie del ojo. También desempeña un papel en el mantenimiento saludable de la piel y las mucosas. Además, el propio betacaroteno participa en la acción antioxidante que protege las células frente a las especies reactivas de oxígeno.

En verano, la combinación de sol intenso y radiación ultravioleta, el uso prolongado del smartphone y el aire del aire acondicionado puede resecar y fatigar los ojos con facilidad. En ese caso, consumir de forma constante albaricoques ricos en betacaroteno puede ayudar a cuidar la salud ocular.

Energía para una piel castigada por la radiación ultravioleta… rica en vitamina C

En verano, la piel se fatiga con facilidad por estímulos externos como la radiación ultravioleta, las altas temperaturas y el sudor. En particular, una exposición prolongada a la radiación ultravioleta puede aumentar las especies reactivas de oxígeno en la piel y convertirse en una causa de que la piel se vea áspera y cansada. El albaricoque no solo contiene betacaroteno, sino también vitamina C. La vitamina C es un nutriente necesario para la síntesis de colágeno y un antioxidante representativo, y desempeña un papel importante en el mantenimiento de la salud de la piel.

Eso sí, la vitamina C es una vitamina hidrosoluble que no se almacena durante mucho tiempo en el organismo, por lo que es importante ingerirla de forma constante a través de frutas y verduras. Disfrutar del albaricoque en su temporada permite reponer estos nutrientes a la vez.

De la maduración a la congelación cómo comer el albaricoque más rico

Cuanto más maduro está el albaricoque, más se intensifica su color anaranjado y más se concentra su aroma. Conviene elegir piezas con un tono anaranjado más vivo que el amarillo, sin daños en la superficie y con un aroma suave.

La forma de conservación también importa. Si se compra cuando aún está algo firme, se puede dejar madurar a temperatura ambiente durante aproximadamente un día y luego guardarlo en la nevera para realzar el dulzor y el aroma. Si ya está suficientemente maduro, lo mejor es guardarlo directamente en el frigorífico y comerlo lo antes posible. Si se deja demasiado tiempo, la pulpa se ablanda con facilidad y el aroma disminuye. Es recomendable retirar y desechar las partes excesivamente blandas o dañadas antes de comerlo.

El albaricoque tiene un contenido de agua relativamente alto y, si se enfría antes de comerlo, su sabor agridulce se realza, por lo que resulta adecuado para los días calurosos. Si se ha comprado mucha cantidad de una vez, otra opción es retirar el hueso y congelarlo. El albaricoque congelado va bien para batidos o como topping de yogur, y si se tritura en la batidora y se congela puede disfrutarse también como un sorbete refrescante.

Tomar albaricoque con yogur griego, frutos secos, queso ricotta o ensalada con aceite de oliva ayuda a aumentar la absorción del betacaroteno. Foto=Getty Image Bank

La «combinación dorada» para aumentar la absorción del betacaroteno

Si quieres disfrutar del albaricoque de forma más saludable, acompáñalo con proteínas y grasas saludables. El betacaroteno del albaricoque es un compuesto liposoluble, por lo que su absorción aumenta cuando se consume junto con alimentos que contienen grasa.

En particular, si se corta albaricoque y se añade a yogur griego, y se pone por encima un poco de almendra o nuez, se pueden aportar también proteínas y grasas insaturadas. Otra buena opción es acompañar una ensalada de ricotta con albaricoque o añadirlo a la avena.

Basta con acompañar 2~3 albaricoques con unos pocos frutos secos, o con añadir una pequeña cantidad de aceite de oliva a una ensalada con albaricoque. Si se quiere más dulzor, es preferible usar albaricoques bien maduros en lugar de añadir mucho sirope o miel. El albaricoque bien maduro tiene menos acidez y un aroma más intenso, por lo que puede realzar el dulzor sin necesidad de añadir edulcorantes.

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