
Giselle (25), integrante del grupo aespa, habló de su pérdida de peso y de su estado de salud.
El pasado día 6, Giselle se comunicó con sus fans a través de sus redes sociales (SNS). Al referirse a la presión que supone, como idol, estar sometida a valoraciones sobre su aspecto —“Sé que se habla mucho de mi apariencia”—, añadió: “A veces se engorda y a veces se adelgaza. Es un cambio natural. En siete años he perdido unos 10 kg”.
Sobre el motivo de esa pérdida de peso, explicó: “También me he hecho mayor y, como tengo síntomas de TDAH, no suelo sentir bien el hambre”.
Tras adelgazar, Giselle agregó: “Siento que no tengo energía. Por eso estoy intentando ganar peso”. En las últimas semanas, al verla en el escenario con una figura muy cercana a la extrema delgadez y aparentando agotamiento durante la coreografía, la preocupación de los fans se ha mantenido, y Giselle también se mostró comprensiva al respecto.
El grupo aespa, al que pertenece Giselle, publicó el pasado día 29 su segundo álbum de estudio, «Lemonade (LEMONADE)», y está inmerso en una intensa actividad promocional.
Analizamos qué relación puede haber entre el TDAH y la pérdida de peso.

El TDAH en adultos: falta de concentración e impulsividad, entre los síntomas principales
El TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) no es una enfermedad exclusiva de la infancia. En un número considerable de pacientes, los síntomas también continúan en la edad adulta. Entre los signos más característicos del TDAH en adultos figuran la disminución de la capacidad de concentración, los descuidos frecuentes, la dificultad para planificar y gestionar horarios, la conducta impulsiva y la inquietud. La hiperactividad propia de la infancia suele reducirse en muchos casos, pero el déficit de atención y el deterioro de las funciones ejecutivas pueden persistir en la adultez.
El TDAH puede hacer que no se perciba el hambre
En algunos pacientes con TDAH, la ‘interocepción’ —la capacidad de reconocer el estado interno del cuerpo— es relativamente menor. Por ello, a veces no detectan a tiempo señales como el hambre, la sed o el cansancio. En particular, cuando se concentran intensamente en una tarea, no es raro que se salten la hora de comer o que tarden en darse cuenta del hambre. Es decir, la explicación de Giselle de que “no suelo sentir bien el hambre” podría estar relacionada, en cierta medida, con características del TDAH.
Una causa más frecuente de la pérdida de apetito: la medicación para el TDAH
Con todo, resulta difícil explicar la pérdida de peso únicamente por el TDAH. Los especialistas señalan que uno de los efectos secundarios más representativos de los fármacos estimulantes utilizados para tratar el TDAH es la disminución del apetito. De hecho, se sabe que algunos medicamentos empleados en el tratamiento del TDAH en adultos pueden provocar una reducción de la ingesta y una pérdida de peso.
Por tanto, que una persona con TDAH no perciba bien el hambre puede deberse a las características del propio trastorno, al efecto de la medicación o a una combinación de ambos factores. Sin embargo, como no se ha hecho público si Giselle está tomando medicación para el TDAH, es difícil atribuirlo a una causa concreta. Además, incluso en pacientes con TDAH, si la pérdida de peso se mantiene de forma continuada o aparece fatiga hasta el punto de afectar a la vida diaria, lo recomendable es consultar con un especialista para confirmar la causa exacta.

¿Por qué baja la energía cuando se está demasiado delgado?
Cuando el peso disminuye de forma excesiva, pueden surgir problemas que van más allá de sentirse simplemente más ligero. El cuerpo utiliza el músculo, además de la grasa, como reserva de energía; si al bajar de peso también disminuye la masa muscular, pueden reducirse a la vez la resistencia física y la capacidad de ejercicio. En ese caso, es más fácil sentir cansancio y la recuperación puede volverse más lenta. También puede afectar a la función inmunitaria. En especial, para una cantante idol que debe repetir coreografías y actuaciones de alta intensidad, la pérdida de masa muscular puede traducirse en una menor resistencia sobre el escenario. Incluso con la misma coreografía, puede resultarle más duro que antes o agotarse más rápido.
“Estoy intentando ganar peso”… lo importante es recuperar músculo
Al aumentar de peso, es importante centrarse en recuperar masa muscular más que en “engordar” sin más. Para recuperar la resistencia de forma saludable, conviene asegurar una ingesta calórica suficiente, consumir proteínas en cantidad adecuada y combinarlo con entrenamiento de fuerza. Además, si una persona no percibe bien el hambre, puede ser útil no depender solo del apetito, sino fijar horarios y adquirir el hábito de comer con regularidad. Si resulta difícil comer grandes cantidades de una sola vez, también puede considerarse comer pequeñas porciones con más frecuencia o recurrir a tentempiés con alta densidad nutricional.