
La leche es rica en calcio y proteínas, lo que contribuye a fortalecer los huesos y a reforzar el sistema inmunitario. Sin embargo, si se consume después de superar su fecha de consumo, puede provocar síntomas de gastroenteritis, como dolor abdominal o diarrea. Aun así, no conviene verter la leche estropeada directamente por el fregadero. A continuación, explicamos cómo desechar correctamente la leche en mal estado y algunas formas de aprovecharla antes de tirarla.
Si dejas caer leche en agua fría, puedes comprobar si está estropeada
La leche pasada de fecha desprende un olor agrio e intenso y adquiere una textura cuajada, con grumos. Esto ocurre porque, a medida que avanza la descomposición, proliferan bacterias lácticas y el producto se acidifica. Cuando el alimento ha superado con creces la fecha de consumo, suele bastar con el aspecto y el olor para confirmar que se ha estropeado.
Si todavía queda margen antes de la fecha de consumo, distinguirlo puede resultar más difícil. En ese caso, el agua fría puede servir para comprobar si la leche está en mal estado. El método es sencillo: llena una taza con agua fría y deja caer una o dos gotas de leche. Si la leche se hunde en el agua, no está estropeada. En cambio, si se dispersa en el agua nada más caer, está en mal estado.
Cómo aprovechar la leche estropeada
La leche pasada de fecha puede utilizarse como abrillantador para accesorios como anillos, pendientes o collares. Con el uso, las piezas pierden el brillo inicial. En ese caso, basta con dejar los accesorios antiguos en remojo en leche estropeada y, unas horas después, enjuagarlos con agua corriente y secarlos con un paño suave para recuperar el brillo. Eso sí, no sustituye a un limpiador potente, por lo que su efecto puede ser limitado ante óxido evidente o suciedad intensa.
La leche estropeada también puede resultar útil para limpiar las hojas de las plantas de interior. Mezcla leche y agua en proporción 1:1 y, con un paño humedecido, limpia las hojas: puede ayudar a la respiración de la planta. Además, aporta el calcio y las proteínas presentes en la leche y devuelve el brillo a la planta. No obstante, conviene tener cuidado: si la leche está muy descompuesta, puede dejar mal olor en las hojas.
Cómo tirar de forma segura la leche pasada de fecha
Si consideras que no es posible aprovecharla, debes absorberla con papel de periódico o papel de cocina y tirarla como basura general. Verter la leche líquida por el fregadero puede parecer una forma fácil de deshacerse de ella, pero supone una carga para el proceso de tratamiento de aguas residuales.
Los componentes grasos y proteicos de la leche se solidifican dentro de las tuberías de desagüe. Cuando esos restos se adhieren en forma de grumos a las paredes de la tubería y se mezclan con la grasa acumulada, forman una película dura. Los subproductos de la leche tampoco se eliminan bien solo con agua. Esto puede provocar atascos en el desagüe y generar malos olores en toda la cocina.
