La cirugía de prótesis de rodilla no consiste simplemente en sustituir una articulación desgastada. Cada paciente presenta un eje de la pierna, una forma ósea y un grado de deformidad articular distintos. Según el ángulo y la posición en que se implante la prótesis, el dolor posoperatorio, la sensación al caminar y el proceso de recuperación pueden variar.
El Bumin Hospital, de la Fundación Médica Indang (presidente, Jung Heung-tae), anunció el día 28 que “ha alcanzado un acumulado de 5.500 cirugías de prótesis articulares con robot”. La cifra corresponde al total registrado tras realizar cirugía robótica en tres hospitales especializados en articulaciones: Bumin Hospital de Seoul, Bumin Hospital de Busan y Bumin Hospital de Haeundae.

El Bumin Hospital firmó en septiembre de 2020 un acuerdo de colaboración con Stryker Korea e incorporó el robot Mako, con lo que impulsó de forma plena la cirugía robótica de prótesis articulares. Posteriormente, fue incorporando de manera sucesiva el robot quirúrgico nacional CUVIS y el CORI de Smith & Nephew.
El volumen de intervenciones también creció con rapidez. Tras superar las 3.000 en noviembre de 2024, alcanzó las 5.500 en aproximadamente 1 año y 6 meses. El hospital explicó: “Sobre la base de distintos tipos de equipos robóticos y de la experiencia clínica acumulada, estamos reforzando un sistema que permite establecer planes quirúrgicos acordes al estado de cada paciente”.
La clave de la cirugía robótica de prótesis articulares es planificar y ejecutar con precisión. A partir de las imágenes preoperatorias, se analiza la estructura ósea del paciente y el grado de deformidad articular; durante la intervención, se comprueba y se procede conforme al rango de resección planificado y a la posición prevista de la prótesis. El criterio y la destreza del cirujano son la base, y el robot es un equipo que ayuda a materializar ese plan con mayor exactitud.
En los últimos tiempos, el hospital ha ampliado el alcance de la cirugía robótica más allá de la prótesis de rodilla, hasta incluir la artroplastia total de cadera (THA). Tanto la rodilla como la cadera son grandes articulaciones que soportan el peso corporal. En particular, en la cirugía de cadera, el ángulo y la posición de la prótesis pueden influir en el riesgo de luxación, la diferencia de longitud de las piernas y la estabilidad de la marcha, por lo que resulta esencial una planificación quirúrgica precisa.
Dado que en sus tres centros opera con plataformas robóticas diferentes, el Bumin Hospital está construyendo un sistema de tratamiento personalizado que permite seleccionar el equipo más adecuado según el estado articular del paciente, la zona a intervenir y el criterio del equipo médico. No obstante, la cirugía robótica no es necesaria para todos los pacientes. Es preciso consultarlo con el personal sanitario tras valorar de forma integral el grado de deformidad articular, el estado óseo, la edad, las enfermedades de base y los objetivos de recuperación, entre otros factores.
La recuperación también varía de un paciente a otro. La cirugía robótica puede ayudar a reducir resecciones óseas innecesarias y el daño a los tejidos circundantes, pero el dolor y la velocidad de rehabilitación dependen de la fuerza muscular, el estado articular, las enfermedades concomitantes y el nivel de actividad previo a la operación. Lo importante no es solo la intervención en sí, sino todo el proceso: la evaluación preoperatoria, la colocación precisa del implante y la rehabilitación posoperatoria.
El Bumin Hospital también colabora con el centro estadounidense especializado en ortopedia HSS (Hospital for Special Surgery) y mantiene investigaciones orientadas a estandarizar la cirugía robótica de prótesis articulares y mejorar su precisión. En el ‘Simposio de Prótesis Articulares con Robot’, que organiza cada año, participan especialistas en ortopedia de países como Estados Unidos, Japón, India y Singapur, donde comparten la experiencia clínica más reciente y el saber hacer quirúrgico.
El ‘V Simposio de la Sociedad Coreana de Cirugía Ortopédica Asistida por Ordenador’, que se celebra esta semana, el 30 de mayo, en el hotel Paradise City de Incheon, forma parte de esa iniciativa. En él se debatirá la experiencia clínica más reciente en cirugía robótica de rodilla y cadera y cómo utilizar el robot en casos de alta complejidad, como las reintervenciones.
Jung Heung-tae, presidente de la Fundación Médica Indang, afirmó el día 28: “Cuando a la destreza del cirujano se suma la precisión del robot, podemos ofrecer mejores resultados a los pacientes”, y añadió: “Las 5.500 intervenciones no son una simple cifra, sino el registro acumulado de las expectativas de pacientes que desean una vuelta a la vida cotidiana más segura y rápida”.
[Mini FAQ]¿En qué se diferencia la cirugía robótica de prótesis articulares de la cirugía convencional?
Es un enfoque que ayuda a ajustar con mayor precisión la planificación preoperatoria y, durante la intervención, el rango de resección y la posición de la prótesis. No obstante, la decisión final y la responsabilidad de la cirugía recaen en el equipo médico.
¿La cirugía robótica garantiza una recuperación más rápida?
No necesariamente. Puede ayudar a reducir el daño tisular, pero la velocidad de recuperación varía según la edad, la fuerza muscular, las enfermedades de base, el grado de deformidad articular y el nivel de participación en la rehabilitación.
¿Es posible la cirugía robótica no solo en la rodilla, sino también en la cadera?
En algunos casos, sí. En la artroplastia total de cadera también es importante definir la posición y el ángulo de la prótesis, por lo que se está utilizando la cirugía robótica. La indicación se decide tras evaluar el estado del paciente.
