
Un estudio concluye que los hijos de mujeres que tomaron vitamina D en dosis altas durante el embarazo obtuvieron puntuaciones más altas en una prueba de memoria a los 10 años. Con todo, el equipo investigador y varios expertos subrayan que estos datos, por sí solos, no bastan para modificar los criterios de recomendación sobre la suplementación con vitamina D en embarazadas y que deben interpretarse con cautela.
Un equipo de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) analizó, a partir de datos de un ensayo clínico aleatorizado en embarazadas, la relación entre la dosis de vitamina D durante la gestación y la función cognitiva de los hijos. El estudio incluyó 623 parejas madre-hijo de un total de 700 asignadas al azar, y el análisis final se realizó con los datos de 498 niños que completaron las pruebas cognitivas a los 10 años.
Las participantes tomaron vitamina D desde la semana 24 de gestación hasta una semana después del parto, en dosis diarias de 400IU (10μg) o 2800IU (70μg). Después, cuando los niños cumplieron 10 años, se sometieron a 11 pruebas neuropsicológicas, entre ellas memoria verbal, memoria visual y flexibilidad cognitiva.
El análisis mostró que los hijos de madres que tomaron vitamina D en dosis altas obtuvieron puntuaciones más altas que los del grupo de dosis estándar en las pruebas de memoria verbal y memoria visual. También se apreció una diferencia en el apartado de flexibilidad cognitiva, pero, tras ajustar por múltiples variables, la significación estadística desapareció.
Andrew Shennan, profesor del Departamento de Salud de la Mujer y del Niño del King’s College London (Reino Unido), explicó: “Esta dosis de vitamina D es relativamente segura y de bajo coste, por lo que, si los resultados se confirman como ciertos, podría tener un efecto significativo desde el punto de vista de la salud pública”, y añadió: “Estos resultados coinciden en gran medida con investigaciones previas en animales”.
Sin embargo, advirtió: “Como este estudio es un análisis post hoc y no el análisis principal planificado originalmente, no puede descartarse que se trate de un hallazgo casual”, y recalcó: “Para que se traduzca en una recomendación real, el mismo resultado debe reproducirse en otros estudios”. También añadió: “En grupos con un estado nutricional más deficiente, el efecto podría ser mayor”, y “dado que la diferencia se confirmó a los 10 años, los estudios de seguimiento a largo plazo son importantes”.
Lucía Iglesias Vázquez, investigadora en nutrición y salud pública, también pidió cautela al interpretar los resultados. “Este estudio es un análisis post hoc y no el objetivo central original del ensayo clínico, y la diferencia de efecto observada tampoco fue grande”, afirmó, y subrayó: “Como la mayoría de los participantes ya presentaban niveles de vitamina D relativamente adecuados al inicio del estudio, no está claro si el mismo resultado se observaría en un grupo con deficiencia grave”.
A continuación, añadió: “Aunque es un estudio que respalda la hipótesis de que el estado nutricional antes del parto puede influir en el desarrollo neurológico del niño, se necesitan más investigaciones sobre qué dosis y en qué momento de la suplementación producen el mayor efecto clínico real”.
Asma Khalil, profesora de Obstetricia y Ginecología en la Facultad de Medicina de St George’s, Universidad de Londres, valoró: “Este estudio aporta otra evidencia que muestra la importancia de la vitamina D durante el embarazo, pero no es una prueba concluyente como para cambiar las recomendaciones actuales”. Y enfatizó: “No debe interpretarse que tomar vitamina D en dosis altas haga que el niño sea más inteligente”, y añadió: “Las embarazadas deben seguir el consejo médico vigente y, antes de aumentar la dosis, consultar necesariamente con profesionales sanitarios”.
En la actualidad, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) recomienda a todas las embarazadas y mujeres en periodo de lactancia tomar un suplemento de vitamina D de 10μg al día. El objetivo es mantener la salud ósea de la madre y ayudar al desarrollo de los huesos, los dientes, el corazón y el sistema nervioso del feto.
Los resultados se publicaron en la revista académica de la Asociación Médica Estadounidense 《JAMA Network Open》 con el título ‘High-Dose Vitamin D3 Supplementation During Pregnancy and Test-Based Cognitive Performance at Age 10 Years; A Post Hoc Secondary Analysis of a Randomized Clinical Trial’.
En Corea del Sur, el criterio es 400IU al día… cautela ante la recomendación de vitamina D en dosis altas para embarazadas
Algunos estudios plantean la posibilidad de que la falta de vitamina D en embarazadas esté relacionada con la hipertensión gestacional, la diabetes gestacional y el crecimiento fetal, entre otros factores. Sin embargo, como esa relación no demuestra de forma directa el efecto de tomar suplementos en dosis altas, la comunidad médica surcoreana también subraya la importancia de la vitamina D durante el embarazo, pero no recomienda de manera generalizada la toma de dosis altas.
La Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Corea (NECA) ha señalado anteriormente que, aunque la toma de vitamina D en la población general —incluidas embarazadas y lactantes, así como lactantes y niños pequeños— sin deficiencia de vitamina D ni enfermedades específicas no suele plantear grandes problemas de seguridad, la evidencia sobre su eficacia aún no es suficiente.
En la actualidad, según las Ingestas Dietéticas de Referencia para la población coreana, la ingesta adecuada de vitamina D para embarazadas es de 10μg al día, es decir, 400IU. Si existe riesgo de deficiencia o los niveles sanguíneos de vitamina D son bajos, el personal sanitario puede ajustar la suplementación según su criterio, pero conviene extremar la precaución si una embarazada toma por su cuenta productos de dosis altas durante periodos prolongados.
[Preguntas frecuentes]
P1. ¿Si tomo mucha vitamina D durante el embarazo mejora la memoria de mi hijo?
En este estudio, los hijos de madres que tomaron vitamina D en dosis altas mostraron puntuaciones algo más altas en una prueba de memoria a los 10 años. No obstante, el equipo investigador indicó que, al tratarse de un resultado de análisis post hoc, se necesita verificación adicional.
P2. ¿Cuánta vitamina D debe tomar una embarazada?
Según las Ingestas Dietéticas de Referencia para la población coreana, la ingesta adecuada de vitamina D para embarazadas es de 10μg (400IU) al día. En función de si existe deficiencia, puede añadirse suplementación adicional bajo criterio del personal sanitario.
P3. ¿Puede ser peligroso tomar demasiada vitamina D?
Se ha planteado que un consumo excesivo de vitamina D puede conllevar efectos adversos como hipercalcemia o alteraciones renales. Los expertos aconsejan consultar necesariamente con profesionales sanitarios antes de tomar productos de dosis altas.