
Se suele pensar que lavar bien los alimentos con agua antes de consumirlos es la base de la higiene. Sin embargo, no es así en todos los casos. Algunos alimentos pueden perjudicar la salud porque, al lavarlos, las bacterias se dispersan. Veamos qué alimentos no deben lavarse con agua.
La carne no debe lavarse con agua
Las aves de corral, como el pollo crudo, no necesitan lavarse con agua. Según una investigación conjunta realizada en 2019 por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos y la Universidad Estatal de Carolina del Norte, al lavar pollo crudo con agua, el 60% de zonas como el fregadero de la cocina quedó contaminado con bacterias. Incluso después de limpiar, en el 14% de las superficies de la cocina salpicadas por el agua seguían quedando bacterias. La bacteria Campylobacter, que puede encontrarse en el pollo crudo, provoca diarrea infecciosa, dolor abdominal, etc.
En el caso del pollo crudo, basta con secar ligeramente la humedad de la superficie con papel de cocina. Si se cocina hasta alcanzar una temperatura interna de 75℃, se pueden eliminar los patógenos.
Las carnes como la ternera y el cerdo también conllevan riesgo de contaminación cruzada. Además, puede afectar negativamente al resultado de la cocción. Si, tras lavarla con agua, queda humedad en la superficie y se cocina en una sartén, el agua se evapora primero y la carne se cuece al vapor. La superficie no queda crujiente ni bien dorada, y pueden disminuir el sabor y la textura. En ternera y cerdo, al igual que con el pollo, basta con limpiar las zonas contaminadas con papel de cocina u otro material similar.
En las ensaladas envasadas hay que revisar el «aviso de lavado»
Los huevos tampoco necesitan lavarse con agua. Se venden tras pasar por procesos de lavado y tratamiento higiénico antes de su distribución. Si se lavan con agua, se destruye la película protectora de la superficie. Bacterias y otros contaminantes pueden penetrar en el interior, aumentando el riesgo de que se estropeen. Si el huevo no está limpio, es mejor limpiar suavemente la zona sucia con un paño limpio y seco y guardarlo tal cual.
¿Y qué ocurre con las ensaladas envasadas listas para comer por comodidad? Si revisas el texto del envase, puedes comprobar si el producto ya ha sido lavado. En los productos con la indicación «lavado completo», el proceso de lavado previo a la distribución ya se ha realizado; si se vuelven a lavar, aumenta la posibilidad de exposición a bacterias.
Setas, ¿lavarlas destruye los nutrientes?
Por otro lado, se ha dicho que las setas no deben lavarse con agua porque se destruyen sus nutrientes. Sin embargo, esto no es cierto. Enjuagarlas bajo el grifo no provoca pérdida de nutrientes. Al contrario, ayuda a eliminar impurezas.
No obstante, es importante no dejarlas en remojo durante mucho tiempo. Las setas absorben agua, por lo que pierden firmeza. También aumenta el riesgo de proliferación de moho. Para mantener su textura característica, conviene cocinarlas inmediatamente después de lavarlas.
