
Se suele pensar que el melasma (manchas oscuras) se debe, por lo general, al sol. Sin embargo, hay casos en los que, aunque se aplique protector solar de forma meticulosa, el melasma sigue oscureciéndose. En especial, si las manchas han aumentado pese a no realizar muchas actividades al aire libre, conviene sospechar de una causa inesperada.
Recientemente, en dermatología se están difundiendo estudios que indican que la iluminación interior y la «luz azul» procedente de smartphones y ordenadores pueden afectar a la pigmentación. Es decir, no solo la luz solar: también el entorno interior puede estimular la producción de pigmento en la piel.
Luz azul…posible estimulación de los melanocitos
La luz azul es un tipo de luz de determinadas longitudes de onda que emiten los smartphones, los ordenadores y la iluminación LED. Algunos estudios han informado de resultados según los cuales la luz azul puede penetrar en profundidad en la piel y estimular las células productoras de melanina (melanocitos).
También hay investigaciones que señalan que, cuanto más oscuro es el tono de piel, mayor puede ser la respuesta pigmentaria inducida por la luz azul. Es decir, si se trabaja todo el día frente al ordenador o se pasa mucho tiempo usando el smartphone, podría aumentar la probabilidad de cambios en la pigmentación cutánea.
Por qué es necesario protegerse de los UV también en interiores
El protector solar no es algo que solo se necesite al aire libre. Esto se debe a que la piel puede verse estimulada tanto por los rayos UV que entran por las ventanas como por la iluminación interior. Los dermatólogos aconsejan que, durante el día, puede ser útil aplicar una capa ligera de protector solar incluso en interiores. Es especialmente importante si se tiene una piel propensa al melasma.
El tiempo de uso del smartphone y del ordenador también influye
El hábito de mirar durante mucho tiempo la pantalla del smartphone o del ordenador también puede afectar a la pigmentación de la piel. Esto se debe a que, cuanto más se prolonga la exposición a la luz azul, mayor podría ser el estrés cutáneo.
Últimamente han aparecido cosméticos y láminas protectoras con función de bloqueo de la luz azul. Aun así, lo más importante es reducir el tiempo de pantalla y dar descanso a la piel.
El cuidado antioxidante también ayuda
La luz azul y los rayos UV pueden provocar estrés oxidativo en la piel. Si este proceso se repite, la hiperpigmentación puede empeorar.
Consumir alimentos ricos en antioxidantes, como la vitamina C y los polifenoles, o utilizar cosméticos antioxidantes puede ayudar al cuidado de la piel. No obstante, si el melasma se ha intensificado, podría ser necesario un tratamiento dermatológico profesional.