
Hay una pregunta que muchas pacientes que van a operarse de cáncer de mama formulan en voz baja antes de entrar en el quirófano. No suele ser sobre los resultados del tratamiento. Más bien, son estas dos: «Si me operan, ¿cómo quedará la forma del pecho?» y «¿Cuánta cicatriz quedará?»
Porque tan importante como extirpar el cáncer es preservar la identidad femenina. El profesor Choi Hee-jun, del Departamento de Cirugía del Samsung Changwon Hospital de la Universidad Sungkyunkwan (director del Centro de Cáncer de Mama y Tiroides), responde a esas preguntas desde hace siete años con cirugía robótica y ya supera los 500 casos acumulados. Es el segundo registro del país y el primero en la región de Busan-Ulsan-Gyeongnam (Busan, Ulsan y Gyeongsangnam-do).
Visto solo en cifras, podría parecer simplemente una cirugía realizada muchas veces. Pero la cirugía robótica de cáncer de mama no es un campo que cualquier hospital pueda ampliar con facilidad. Es una intervención de gran precisión: exige extirpar el tumor con exactitud y, al mismo tiempo, cuidar la forma de la mama, además de los nervios y los vasos sanguíneos. La destreza del cirujano (learning curve) se refleja de forma directa en los resultados.
Qué hitos «pioneros» ha acumulado en siete años
El profesor Choi empezó a utilizar robots en cirugía de cáncer de mama hace exactamente siete años, en agosto de 2019. Poco después realizó con éxito la «mastectomía conservadora de mama». A diferencia de la mastectomía total, que extirpa toda la mama, esta técnica elimina solo el tumor y la mínima cantidad de tejido circundante, preservando al máximo la forma original de la mama.
Fue un primer hito en Corea del Sur logrado con robot. Al incorporar la cirugía robótica a la mastectomía conservadora, se puede realizar una intervención de precisión con incisiones mínimas en la axila o en la zona de la areola. Es decir, no deja cicatrices en la parte frontal del pecho.
Esto se debe a que los instrumentos quirúrgicos se introducen por un pequeño orificio practicado en la axila (o en el borde del pezón) y, desde ahí, se despliegan para acceder a la lesión en el interior de la mama. Es posible gracias a un brazo robótico fino con articulación (wristed instrument), una cámara de fibra óptica larga y una imagen ampliada en 3D.
Ese mismo año, el profesor Choi también encadenó éxitos con la «mastectomía total robótica y reconstrucción inmediata», que continúa con la reconstrucción en el mismo quirófano justo después de la extirpación de la mama. Es una técnica de alta complejidad que integra, en una sola operación, la resección y la reconstrucción, así como procedimientos de cirugía general y cirugía plástica.
Desde 2022 incorporó además el sistema robótico más reciente, da Vinci SP (de puerto único), y realizó con robot incluso la disección de ganglios linfáticos axilares (cirugía para extirpar los ganglios linfáticos de la axila en los que se ha confirmado metástasis de células cancerosas). Con ello amplió aún más el alcance de la cirugía robótica.
Hasta la fecha, de los 500 casos acumulados, 448 se han realizado con da Vinci SP. En particular, mantiene el mayor registro del país en el ámbito de la mastectomía conservadora de mama con robot de puerto único.

Qué preguntan primero las pacientes con cáncer de mama tras el diagnóstico
Sin embargo, para una paciente —o su familia— que recibe un diagnóstico de cáncer de mama, el primer foco de interés no es la cirugía robótica en sí. Lo más importante es «quién» y «cuánto» lo ha hecho. Incluso con el mismo equipo robótico, el alcance de la resección y el resultado estético varían inevitablemente según la experiencia acumulada del cirujano.
También cambia de un hospital a otro si el estadio permite conservar la mama y si existen condiciones para realizar la reconstrucción en un solo tiempo. Desde la perspectiva del paciente, más que preguntar primero por la técnica, resulta más práctico comprobar cuántos casos y durante cuántos años ha realizado ese hospital esta cirugía.
El profesor Choi Hee-jun señaló: «El cáncer de mama no termina solo con el tratamiento para eliminar el cáncer», y agregó: «Es una enfermedad en la que también hay que considerar la calidad de vida estética y mental de la paciente». Es, en suma, su filosofía clínica al abordar el cáncer de mama.
Hasta dónde ha llegado el reconocimiento de estos resultados, más allá del ámbito nacional
Por otro lado, el Samsung Changwon Hospital, apoyándose en estos resultados del profesor Choi, fue designado «centro de observación de cirugía robótica» por la empresa estadounidense Intuitive Surgical, fabricante del robot quirúrgico da Vinci. Personal sanitario de varios países —incluidos médicos de la Universidad Fujita de Japón y de la University of Ireland— está acudiendo a observar sus intervenciones.
En particular, en 2025, el profesor Choi participó en el primer estudio multicéntrico del mundo, con la colaboración de siete hospitales universitarios de Corea del Sur —entre ellos el Ewha Womans University Seoul Hospital, el Samsung Medical Center y el Severance Hospital—, y demostró que la «cirugía conservadora de mama con robot (Breast-Conserving Surgery, BCS)» «puede ser un tratamiento seguro y eficaz». Con ello, también mostró la posibilidad de que Corea del Sur contribuya a la estandarización global de la cirugía robótica de mama.
