
En plena temporada de lluvias, unos zapatos que se han mojado una vez no se secan con facilidad. El calzado húmedo no solo desprende un olor rancio y desagradable: también puede deformarse o estropearse. Aunque por fuera parezca seco, en zonas donde el aire apenas llega —como debajo de la plantilla— la humedad puede quedarse durante mucho tiempo y favorecer la proliferación de bacterias y moho. Repasamos cómo cuidar el calzado, según el tipo, durante los días de lluvia.
◆ Zapatillas deportivas : tras retirar la humedad de la superficie, hay que secar por separado la plantilla·y los cordones
Si las zapatillas deportivas llegan mojadas a casa, conviene secarlas cuanto antes. Primero, retire con una toalla seca el agua de la superficie. En ese momento, es mejor eliminar la suciedad —por ejemplo, el barro— sacudiendo y limpiando con suavidad, en lugar de frotar con fuerza. Después, separe los cordones y la plantilla y séquelos por separado.
Introduzca en el interior papel de cocina o papel de periódico, que absorben bien la humedad. A continuación, déjelas secar a la sombra en un lugar bien ventilado. Cuando el papel se humedezca, sustitúyalo por uno nuevo.
Si, incluso después del secado, persiste el olor, puede ayudar usar una cucharada de bicarbonato de sodio o de posos de café secos. Póngalos en una bolsita fina de tela o en una bolsa de infusión para que el polvo no se derrame y déjela dentro del zapato: así se reduce el mal olor.
◆ Zapatos de cuero·sandalias : hay que secarlos a la sombra para evitar daños·y deformaciones del cuero
Los zapatos y sandalias de cuero requieren un cuidado especial. Si el cuero, estando mojado, se expone al sol, puede endurecerse o agrietarse.
En el caso del calzado de cuero que ha absorbido agua, conviene limpiarlo con un paño suave y, después, introducir papel de periódico para retirar la humedad interior y ayudar a mantener la forma. A continuación, basta con secarlo lentamente en un lugar con buena ventilación, evitando la luz solar directa. Una vez completamente seco, aplicar una crema específica para cuero ayuda a prevenir daños.
◆ Calzado de plástico·y goma : tras retirar el agua, hay que controlar la humedad interior
Los zapatos tipo jelly y las botas de lluvia de plástico o goma resisten bien el agua, por lo que resultan muy útiles en días de lluvia. Que tengan función impermeable no significa que no necesiten cuidados. La humedad que queda dentro no se elimina con facilidad y puede provocar olor y moho.
En el calzado mojado por la lluvia, es importante secar el agua con una toalla seca y dejarlo secar a la sombra. Hay que tener cuidado: si se expone, estando mojado, a un sol intenso o a fuentes de calor, el material plástico puede deformarse.
En particular, las botas de lluvia, por su forma larga y estrecha, no permiten que el aire circule bien hasta el interior. Si se introduce papel de periódico u otro material similar para absorber la humedad interna, se reduce el tiempo de secado y se evita que el calzado pierda su forma.
