
Si al levantarte por la mañana y salir de la cama de repente notaste que el tobillo perdía fuerza y te resultaba difícil apoyar el pie en el suelo, conviene sospechar de «pie caído».
El pie caído es un síntoma representativo de la neuropatía del nervio peroneo: al debilitarse la fuerza para elevar el tobillo y los dedos del pie, al caminar o subir escaleras la punta del pie puede arrastrarse por el suelo o no se logra levantar bien el pie. La neuropatía del nervio peroneo es un trastorno de los nervios periféricos que aparece cuando el nervio peroneo, que controla el tobillo y los dedos del pie en la parte externa de la rodilla, sufre compresión externa.
Los pacientes con trastornos de los nervios periféricos que acuden al hospital por dolor repentino de causa desconocida, como el pie caído, aumentan cada año. Según las estadísticas del Servicio de Revisión y Evaluación del Seguro de Salud (HIRA), el número de pacientes con trastornos de los nervios periféricos pasó de 26.938 en 2020 a 30.967 en 2024, un aumento del 14,9% en cuatro años.
Yang Jin-seo, profesor del Departamento de Neurocirugía del Hospital Sagrado Corazón de Chuncheon de la Universidad Hallym, señaló: «La neuropatía del nervio peroneo presenta síntomas que pueden confundirse fácilmente con un ictus o con enfermedades de la columna vertebral» y añadió: «Si en las pruebas de resonancia magnética (RM) del cerebro y la columna no se detecta ninguna anomalía relevante y aun así no se puede levantar el tobillo, podría tratarse de una neuropatía periférica».
El profesor Yang subrayó: «Si el diagnóstico del daño nervioso se retrasa, la eficacia de la cirugía puede disminuir o la recuperación puede llevar mucho tiempo; por eso es importante recibir un diagnóstico preciso de forma temprana».
La neuropatía del nervio peroneo suele aparecer por patrones de vida y posturas. Por ejemplo, si durante el sueño se mantiene durante mucho tiempo una postura en la que una pierna queda presionada, o si se repite el hábito de sentarse durante largos periodos en el suelo con las piernas cruzadas, el nervio puede quedar comprimido de forma continua y desencadenar el problema.
También debe evitarse quedarse dormido de lado sobre un suelo duro después de beber alcohol. En estado de embriaguez, incluso cuando el nervio peroneo en la parte externa de la rodilla está comprimido durante mucho tiempo, es difícil percibir adecuadamente el dolor, lo que puede derivar en daño nervioso.
Cuando aparece la neuropatía del nervio peroneo, al inicio se recurre a tratamientos conservadores como el uso de una ortesis de tobillo, tratamiento farmacológico con antiinflamatorios y analgésicos, y fisioterapia. Sin embargo, si los síntomas persisten o empeoran, se procede a tratamiento quirúrgico, como la descompresión del túnel fibroso.
Para prevenir la neuropatía del nervio peroneo, si se está sentado o tumbado durante mucho tiempo sobre un suelo duro conviene cambiar de postura con frecuencia, y al dormir es recomendable tumbarse de manera que no se presione la parte externa de la rodilla.
El profesor Yang aconsejó: «Si aparecen síntomas de pie caído, puede ser una señal de una alteración nerviosa y no solo de una disminución de la fuerza muscular; por ello, es importante acudir al hospital a tiempo para no perder la ventana de tratamiento».
