
Al llegar a la mediana edad, es fácil que se enciendan las señales de alerta sobre la salud de la espalda. En particular, la falta de ejercicio y el sobrepeso son factores que ponen en riesgo la salud de la columna vertebral. Los síntomas que comienzan como un leve dolor lumbar pueden agravarse y llevar a lo que comúnmente se llama ‘hernia discal’. Cuando la hernia discal progresa, el dolor se extiende hasta la pelvis y las piernas, causando grandes inconvenientes en la vida diaria. A continuación, se examinan las principales causas y métodos de prevención de la hernia discal en la mediana edad.
◆ La principal causa de la hernia discal es el ‘sobrepeso’
La hernia discal está estrechamente relacionada con los hábitos de vida. En particular, el sobrepeso o la obesidad se consideran grandes factores que amenazan la salud de la espalda. A medida que aumenta el peso, también aumenta la carga sobre la columna vertebral y los discos. Esto incrementa el riesgo de daño a los discos o de tensión en las articulaciones posteriores. Para prevenir la hernia discal, es necesario controlar el peso y practicar ejercicio regular, como caminar rápidamente.
◆ El envejecimiento, y la mala postura también son causas principales

La hernia discal se produce cuando el disco se debilita y se daña debido al envejecimiento. Si se utiliza la espalda de manera encorvada o se repiten movimientos excesivos, el daño al disco ocurre más fácilmente. Cuando se es joven, el contenido de agua en el disco es abundante y elástico, pero a medida que se envejece, el agua disminuye y se vuelve más rígido, reduciendo su capacidad de absorber impactos. En particular, en la adolescencia, el contenido de agua es de aproximadamente el 88%, pero después de los 50 años, cae por debajo del 70%, lo que reduce significativamente la función del disco.
La hernia discal, comúnmente conocida como ‘disco’, es una enfermedad en la que el disco entre las vértebras se rompe y el núcleo blando interno se escapa, presionando los nervios. Esta protrusión del núcleo es causada principalmente por hábitos de vida inadecuados y el envejecimiento, lo que puede resultar en un dolor intenso que se irradia a la espalda y las piernas.
◆ Recomendaciones: nadar, caminar, y tener cuidado con los abdominales!
Los músculos profundos de la zona lumbar, que rodean la columna vertebral, desempeñan un papel crucial en el soporte y protección de la columna vertebral. Las personas que tienen músculos profundos debilitados debido a la falta de ejercicio tienen un mayor riesgo de sufrir daños en la columna vertebral y los discos, como la hernia discal. La prevención de la hernia discal requiere tanto una postura adecuada como ejercicio. Ejercicios que mantienen la curvatura natural de la zona lumbar, como nadar y caminar, son recomendables. Sin embargo, actividades como el tenis, que requieren una gran flexión de la espalda, no son recomendables. En la mediana edad, también es mejor evitar los abdominales.
◆ ¡Ten cuidado al levantar objetos pesados!

A veces, al levantar un objeto sin querer, se puede ‘torcer’ y terminar con una hernia discal. Al levantar objetos, se deben mantener cerca del cuerpo. Es importante evitar que la carga se concentre solo en la espalda y doblar las piernas para distribuir la fuerza. Además, si se está de pie durante mucho tiempo, se debe colocar un pie en una caja baja para mantener la curvatura de la zona lumbar. Las personas que suelen adoptar una postura encorvada durante mucho tiempo o que utilizan mucho la espalda deben tener aún más cuidado.