
Cuando veo a un colega que se saltó el almuerzo, parece que su concentración disminuye y se irrita mucho. En ese momento, a menudo se dice: "Parece que tengo hambre y me falta energía". Este es también el mayor factor que hace dudar a las personas cuando consideran el ayuno a corto plazo por razones de salud.
Sin embargo, esta afirmación que parece plausible es en realidad una mentira. Según un estudio publicado en el 《Boletín Psicológico》, no hay diferencia en la función cognitiva entre adultos que ayunaron durante más de 12 horas y aquellos que comieron hasta saciarse.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Oakland en EE. UU. analizó 71 estudios que involucraron a 3484 adultos sanos para verificar si la ingesta de alimentos realmente afecta la función cerebral. Los participantes fueron evaluados de manera integral utilizando 222 indicadores de medición cognitiva.
Los resultados del estudio mostraron que no había diferencia entre comer o no comer. Ya sea que ayunaran durante 12 horas o acabaran de comer, la memoria, la atención, la toma de decisiones y el tiempo de reacción fueron iguales. Los investigadores explicaron: "Los resultados del estudio contradicen la suposición ampliamente extendida de que el ayuno disminuye esencialmente la capacidad de pensamiento".
Así, el cerebro puede resistir bien sin alimentos. Durante el ayuno, el cuerpo comienza a descomponer las grasas en cuerpos cetónicos y, al proporcionar esto como fuente de energía alternativa, mantiene el cerebro alerta. Los investigadores afirmaron: "Es probable que esta flexibilidad metabólica sea una ventaja evolutiva que ayuda a los humanos a sobrevivir sin alimentos".
Sin embargo, los niños son diferentes de los adultos. La atención y la memoria de los niños disminuyeron ligeramente durante el ayuno. Esto coincide con los resultados de estudios anteriores que indican que el desayuno es importante para el rendimiento escolar. Los investigadores explicaron: "El cerebro de los niños es más sensible a la energía durante el proceso de desarrollo", mientras que "los adultos tienen cambios mínimos o ninguno".
Lo interesante es que incluso los adultos experimentaron una disminución en la función cognitiva al recibir estímulos relacionados con la comida, como ver fotos de alimentos o pensar en palabras relacionadas con las comidas.
El ayuno a corto plazo puede ser beneficioso para el cuerpo. Los investigadores afirmaron: "El ayuno promueve cambios metabólicos beneficiosos que activan el proceso de regeneración celular y fomentan la longevidad".
El mayor efecto del ayuno proviene de la forma en que cambia los procesos dentro del cuerpo. El ayuno activa la autofagia, un tipo de limpieza celular que elimina y recicla componentes dañados. Se sabe que esto promueve un envejecimiento más saludable.
Además, mejora la sensibilidad a la insulina, ayudando al cuerpo a manejar el azúcar en sangre de manera más efectiva y reduciendo el riesgo de enfermedades como la diabetes tipo 2. Los cambios metabólicos inducidos por el ayuno ayudan a reducir el riesgo de enfermedades crónicas asociadas con el exceso de comida.