
Recientemente, en una clínica dental del distrito de Gangnam, en Seoul, se han producido accidentes con fallecimientos consecutivos de pacientes que recibían tratamiento con implantes, lo que está elevando la preocupación entre las personas mayores que se preparan para someterse a este tipo de intervención. En esa clínica, una mujer de unos 70 años murió el pasado diciembre durante el procedimiento de implantología y, este agosto, un hombre de unos 60 años falleció tras sufrir una parada cardiaca durante la cirugía de implantes. Durante el tratamiento de ambos pacientes se utilizaron sedantes narcóticos y anestésicos locales. Las autoridades deberán esclarecer en investigaciones posteriores la causa exacta de las muertes y si existe relación causal con el acto médico.
Con todo, la edad avanzada, por sí sola, no significa que el tratamiento con implantes sea difícil. También en las personas mayores puede determinarse si procede el tratamiento tras valorar de manera global el estado general de salud, el entorno bucal y la medicación, entre otros factores.
En primer lugar, si existen enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o patología cardiovascular, hay que comprobar si están adecuadamente controladas. Si se toman fármacos para la osteoporosis o anticoagulantes/antiagregantes plaquetarios, también es importante facilitar al equipo médico información precisa sobre la medicación. El hecho de estar tomando medicamentos no implica automáticamente que no se pueda colocar un implante; el plan terapéutico puede ajustarse teniendo en cuenta el tipo de fármaco, el objetivo del tratamiento y el estado de salud del paciente, entre otros aspectos. No se debe suspender la medicación por cuenta propia.
Si se opta por lo que se conoce como «implante con sedación», también es importante vigilar estrechamente el estado del paciente durante el proceso de sedación. Los fármacos utilizados en la sedación intravenosa pueden afectar a la respiración o a la presión arterial según el estado del paciente, por lo que durante el procedimiento deben controlarse de forma continua el nivel de consciencia, la respiración, la saturación de oxígeno y la presión arterial. También conviene comprobar si se dispone de equipos y de un sistema que permitan responder con rapidez ante una emergencia.
En las personas mayores con muchas piezas perdidas que necesitan colocar varios implantes, también debe revisarse el alcance del tratamiento. En el caso del hombre de unos 60 años fallecido en este incidente, en una cirugía previa se extrajo 17 dientes en un solo día y se le colocaron 8 implantes. Cuando es necesario extraer varias piezas o colocar varios implantes de una sola vez, es importante elaborar el plan de tratamiento considerando de manera integral el estado general del paciente, la extensión de la cirugía y el tiempo quirúrgico previsto, entre otros factores.
El estado del hueso de la encía también es un criterio clave. Si se han perdido dientes durante mucho tiempo o el hueso de la encía ha disminuido por enfermedad periodontal, puede que no haya suficiente hueso para colocar el implante. Sin embargo, que falte hueso no significa que el implante sea inmediatamente imposible. Tras evaluar la cantidad y la forma del hueso de la encía, si es necesario pueden realizarse tratamientos previos como un injerto óseo.
Por el contrario, también debe evitarse dejar durante mucho tiempo sin tratar los dientes perdidos solo por ser mayor. Si se mantiene la ausencia de dientes, el hueso de la encía de esa zona puede reabsorberse, o los dientes adyacentes pueden desplazarse hacia el espacio vacío o inclinarse. Por ello, cuando más adelante se realice un implante, puede ser necesario un tratamiento adicional o puede ampliarse el alcance del tratamiento.
Oh Min-seok, jefe del servicio de Odontología del Hospital Seran, explicó: «Entre los pacientes mayores, hay casos en los que el propio tratamiento con implantes se percibe como una carga por la edad, pero los implantes no se deciden solo por la edad; hay que valorar la viabilidad y el alcance del tratamiento en función del estado general de salud del paciente y del entorno bucal».
A continuación, subrayó: «Si se deja durante mucho tiempo sin tratar la pérdida dental, el hueso de la encía puede disminuir o puede cambiar la posición de los dientes vecinos, lo que puede afectar al tratamiento posterior» y añadió: «Si ha perdido un diente, es importante no dejarlo sin tratar durante un periodo prolongado, sino acudir al dentista en un plazo cercano para comprobar el estado bucal actual y recibir asesoramiento sobre si el implante es adecuado o si se necesita otro método de tratamiento».
