
A muchas personas les preocupa ganar peso. Sin embargo, a veces ocurre lo contrario: el peso sigue bajando sin haber hecho dieta. ¿Es motivo de alegría? Cuando la báscula desciende sin una causa clara, conviene pensar en un problema de salud. La pérdida de peso es uno de los principales síntomas del cáncer. La razón es que, cuando aparecen células cancerosas en el organismo, consumen nutrientes que deberían ir a las células normales. También puede apuntar a otras enfermedades, como las vasculares. ¿Cómo hay que interpretar estos cambios de peso?
"¿Eh, has adelgazado? Y eso que no has hecho dieta"... podría ser una señal de enfermedades como el cáncer
Las variaciones de peso pueden servir como indicador del estado de salud. Una de las maneras más sencillas —y a la vez más importantes— de detectar anomalías en el cuerpo es observar cómo cambia el peso. La obesidad es enemiga de la salud, pero adelgazar de golpe también debe encender las alarmas. Si, sin una razón concreta, en los últimos 1~3 meses el peso ha disminuido más de un 5%, o más de un 10% en 6 meses, puede sospecharse cáncer u otras enfermedades. Por ejemplo, pasar de 60 kg a perder más de 3 kg en solo 3 meses. Que el peso siga bajando sin hacer dieta es aún más preocupante. En ese caso, conviene acudir al hospital para confirmar la causa exacta.
Si en un familiar mayor destaca la pérdida de peso... podría ser una señal de alarma de malnutrición
Materiales de la Sociedad Coreana de Nutrición y otras entidades advierten de que perder peso sin motivo también puede ser una señal de riesgo de malnutrición. Si la ingesta de nutrientes es insuficiente, disminuyen diversas funciones metabólicas del organismo y también se debilita la inmunidad. Aumenta la probabilidad de contraer no solo enfermedades infecciosas agudas como la gripe o la neumonía, sino también enfermedades crónicas. Cuando aparece una enfermedad, la recuperación también se ralentiza, lo que puede elevar la tasa de mortalidad. Si en un familiar de edad avanzada la pérdida de peso es llamativa, es recomendable aconsejarle que consulte con un médico.
"Ya no envidio a la gente delgada"
Con la edad, conviene prestar atención a los nutrientes principales. No hay que envidiar a quien parece delgado. A partir de la mediana edad, es más fácil que se debiliten los músculos y los huesos. En cada comida conviene incluir un acompañamiento proteico —carne, pescado, huevos, legumbres como la soja— y tomar al menos una vez al día leche o lácteos. Si por problemas digestivos no apetece la leche, es mejor tomar yogur. Si, en la etapa de la vida en la que aparecen muchas enfermedades importantes, al cuerpo también le faltan nutrientes, la salud puede deteriorarse rápidamente.
No comas solo arroz y kimchi... hay que asegurar los nutrientes principales
Un nutriente representativo que falta en la dieta de los coreanos es el calcio. Según los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, en el caso de las personas de 65 años o más, más del 70% presenta déficit de calcio. Las anchoas y los pescados que se comen con espinas tienen mucho calcio, pero el problema es su tasa de absorción. Los alimentos con calcio que el cuerpo absorbe bien son la leche y los lácteos. Puede recurrirse al yogur enriquecido con calcio. También falta vitamina D. Es un nutriente que ayuda a que el calcio se absorba bien y se produce al exponerse a la luz solar. Con la edad, en lugar de comer solo arroz y kimchi, conviene asegurar proteínas (huevos, pescado, carne, etc.), vitaminas (verduras, frutas, etc.) y consumir grasas saludables (aceite de perilla, aceite de sésamo, aceite de oliva, frutos secos, etc.).