
Al tomar o aplicarse un medicamento, conviene extremar la precaución con los efectos secundarios. Es imprescindible consultar al farmacéutico y al médico, y leer con atención el prospecto. Si se utiliza el mismo fármaco por duplicado para dolencias distintas, el organismo puede acumular una cantidad excesiva. El abuso de medicamentos puede desencadenar reacciones adversas graves. En particular, los esteroides empleados para tratar alergias y enfermedades de la piel deben usarse estrictamente en la dosis indicada, tras consultarlo con el médico y el farmacéutico.
Eficaces para la dermatitis y el picor… pero el problema es el uso excesivo y prolongado
Incluso en plena ola de calor pueden aparecer secreción nasal, estornudos, picor en la nariz, picor en la piel, urticaria y otros síntomas. Se trata de enfermedades alérgicas. Los esteroides son un fármaco clave en el tratamiento de patologías alérgicas, como la rinitis alérgica y el asma. Pueden administrarse en distintas formas, desde comprimidos e inyecciones hasta pomadas. También se toman o se aplican esteroides para la irritación cutánea y el prurito causados por la inflamación. En la cantidad adecuada, su efecto terapéutico es alto; si se usan en exceso, pueden aparecer problemas.
Tras un uso prolongado de esteroides… aumenta el riesgo de osteoporosis
La Sociedad Coreana de Metabolismo Óseo y la Agencia para el Control y la Prevención de Enfermedades de Corea, entre otras fuentes, señalan que la osteoporosis también puede aparecer por enfermedades o por medicamentos. Si la falta de calcio y vitamina D es la causa primaria de la osteoporosis, la provocada por fármacos se considera osteoporosis secundaria. En concreto, la administración de medicamentos del grupo de los esteroides puede causar problemas en los huesos y aumentar el riesgo de fracturas. También pueden elevar el riesgo de osteoporosis los antihipertensivos que inhiben la absorción de calcio, algunos fármacos para la diabetes y los antiinflamatorios no esteroideos, entre otros.
Aumento de triglicéridos, rubor facial… ¿qué otros efectos secundarios hay?
Los esteroides pueden ser una causa secundaria del aumento de triglicéridos en el organismo. Entre las causas primarias figuran el aumento de peso, el consumo de alcohol, la ingesta excesiva de hidratos de carbono y la diabetes. Cuando se elevan los niveles de triglicéridos y colesterol, se trata de hiperlipidemia. El nivel de triglicéridos es un indicador para valorar la salud de la sangre y el estado de los vasos sanguíneos. Además, los esteroides, por su acción antiinflamatoria, pueden provocar o empeorar el rubor facial. En el caso de las pomadas de esteroides aplicadas sobre la piel, si se usan durante mucho tiempo pueden causar atrofia cutánea o dilatación de los vasos, lo que puede enrojecer la cara y resultar muy molesto.
El uso de esteroides, entre otros factores, también puede reducir las defensas y aumentar la vulnerabilidad a las infecciones. Hay que evitar tomar o aplicarse sin control esteroides sobrantes cuando aparece de repente una inflamación cutánea o una alergia. Lo más seguro es consultar primero y de forma estrecha con el farmacéutico.