
Muchas personas cuentan que, tras decidirse por una sartén de acero inoxidable pensando en usarla durante años sin preocuparse por el recubrimiento, al probarla la comida se les pega y, ya desde el primer lavado, no saben por dónde empezar. Los expertos recomiendan que, también con las sartenes de acero inoxidable, solo se aprovechan de verdad sus ventajas si se conocen bien el material y la estructura, cómo retirar el abrasivo de fabricación y el método de precalentamiento.
304·316·430...Hay que mirar los números para elegir un buen acero inoxidable
Al comprar una sartén de acero inoxidable, lo primero que conviene comprobar es el número que figura en el producto. El acero inoxidable 304, el más utilizado, tiene un alto contenido de cromo y níquel, por lo que resiste bien el óxido y la corrosión, y se usa ampliamente en vajilla y utensilios de cocina. Para un uso doméstico normal, muchas valoraciones coinciden en que el grado 304 es suficiente.
El acero inoxidable 316 incorpora además molibdeno, lo que mejora aún más su resistencia a la corrosión frente a la sal y los ingredientes ácidos. Es más caro, pero lo prefieren quienes buscan un producto prémium para usar durante mucho tiempo. En cambio, el acero inoxidable 430 es magnético y relativamente más barato, pero su resistencia a la corrosión es menor, por lo que suele emplearse más en la base para inducción o en capas exteriores que en la superficie de cocción. Los expertos explican que lo recomendable es comprobar, como mínimo, que la superficie de cocción sea 304 o superior.
Tricapa completa vs cinco capas completas...más caro no significa siempre mejor
Al elegir una sartén de acero inoxidable, aparecen con frecuencia las estructuras de tricapa completa y de cinco capas completas. La tricapa completa combina acero inoxidable y aluminio en tres capas, con un buen equilibrio entre conductividad térmica, peso y precio, por lo que es la opción más elegida para el hogar. Sirve de sobra para huevos fritos, salteados y la cocina coreana habitual.
La de cinco capas completas incorpora más capas metálicas, lo que mejora la retención del calor y la uniformidad del calentamiento. Es ventajosa para filetes o guisos de larga cocción, pero también es más pesada y más cara. Puede aumentar la carga en la muñeca, así que, si se cocina a diario, conviene elegir teniendo en cuenta los hábitos y la frecuencia de uso.
Hay que eliminar sí o sí el abrasivo negro...en una sartén nueva de acero inoxidable, el primer lavado es lo más importante
Al limpiar una sartén nueva de acero inoxidable, a veces quedan marcas negras en el papel de cocina. Lo más probable es que se trate de residuos del abrasivo utilizado para pulir la superficie metálica durante el proceso de fabricación. Los expertos recomiendan retirar bien ese abrasivo antes del primer uso.
El método más habitual consiste en impregnar un papel de cocina con aceite comestible y frotar varias veces el interior de la sartén, los bordes y la zona de unión con el mango. Hay que repetir hasta que deje de salir la marca negra y, después, lavar con detergente lavavajillas. A continuación, hervir una vez agua con vinagre es uno de los procedimientos iniciales recomendados para los productos de acero inoxidable en general. Eso sí, hay que evitar frotar con fuerza con estropajo metálico o usar detergentes con cloro, porque pueden dañar la superficie.
¿También valen los productos baratos?...lo que importa más que el país de origen
Últimamente han aumentado las sartenes de acero inoxidable fabricadas en China que compiten por precio. Los expertos subrayan que resulta más importante comprobar si se utiliza acero inoxidable apto para uso alimentario y revisar el etiquetado del material que fijarse en el país de origen. En los productos distribuidos en el mercado nacional, lo prioritario es revisar con detalle la indicación de utensilio apto para alimentos y la información del material.
Si el uso de 304 o 316 está claramente indicado y la información de fabricación es transparente, también un producto de precio razonable puede utilizarse sin problema. En cambio, si no hay información sobre el material o el producto es excesivamente barato, conviene examinarlo con cautela. Dado que muchas marcas conocidas también recurren a la producción en el extranjero, es importante adquirir el hábito de comprobar el material y los estándares de control de calidad, más allá del país de origen.
Por qué se pega la comida...en una sartén de acero inoxidable, el precalentamiento es la mitad del éxito
El motivo más frecuente por el que quienes usan por primera vez una sartén de acero inoxidable fracasan es no precalentarla lo suficiente. Si, como con una sartén antiadherente, se añade el aceite y se incorporan los ingredientes de inmediato, el huevo, el pescado o la carne se pegan con facilidad. Por eso, no son pocos los que acaban volviendo a la sartén antiadherente.
Los expertos explican que, si se precalienta bien a fuego medio y, al dejar caer una gota de agua, esta rueda formando una bolita, la temperatura es la adecuada. Después, al añadir el aceite y colocar los ingredientes, se puede reducir en gran medida el problema de que se pegue. Las manchas irisadas o las marcas blancas de agua que aparecen tras el uso también suelen ser fenómenos naturales debidos a minerales y reacciones al calor, y se eliminan fácilmente con vinagre o ácido cítrico.