
Con la llegada del verano, muchas personas notan la piel más apagada y un aumento de las líneas finas. En particular, la radiación ultravioleta intensa, las altas temperaturas y los ambientes con aire acondicionado figuran entre los factores que más aceleran el envejecimiento cutáneo. Conviene extremar la precaución: ciertos hábitos cotidianos, repetidos casi sin darse cuenta, pueden reducir la elasticidad de la piel y favorecer la aparición de manchas y arrugas.
"Es un momento, no pasará nada"...el hábito de no ponerse protector solar
La radiación ultravioleta es una de las principales causas del envejecimiento de la piel. Una parte importante del envejecimiento cutáneo se relaciona con el fotoenvejecimiento por exposición a los rayos UV, más que con el envejecimiento natural. La radiación ultravioleta A (UVA) penetra hasta la dermis y daña el colágeno y la elastina, mientras que la ultravioleta B (UVB) provoca inflamación y pigmentación en la superficie de la piel.
El problema es que muchas personas prescinden del protector solar cuando van a salir poco tiempo o cuando el día está nublado. Sin embargo, los rayos UV atraviesan las nubes y también pueden afectar cerca de las ventanas en interiores. En especial, cuando se repiten salidas cortas —como ir y volver del trabajo o hacer la compra—, la exposición acumulada no es poca. Los expertos recomiendan aplicar una cantidad suficiente de protector solar 20-30 minutos antes de salir y, si la actividad al aire libre se prolonga, reaplicarlo cada 2-3 horas.
"Todo el día bajo el aire acondicionado"...la hidratación de la piel se evapora
El aire acondicionado, imprescindible para la vida en interiores durante el verano, también puede suponer una carga para la piel. En espacios con refrigeración intensa, la humedad del aire disminuye y aumenta la evaporación de agua de la piel. Si la barrera cutánea se debilita, no solo aparece sequedad: también pueden manifestarse con mayor facilidad líneas finas y pérdida de firmeza.
En particular, quienes pasan muchas horas expuestos a ambientes refrigerados —como oficinas o el interior de vehículos— pueden sufrir una falta de hidratación más marcada en la piel. No es un problema que se resuelva solo con aplicarse una crema hidratante. Es importante beber suficiente agua y mantener una humedad interior adecuada. Si notas tirantez con frecuencia o el maquillaje empieza a cuartearse, puede ser una señal de que el equilibrio de hidratación de la piel ya se está alterando.
"Si vas entrecerrando los ojos"...las arrugas se profundizan más rápido de lo que crees
Bajo un sol intenso, es habitual entrecerrar los ojos sin darse cuenta o fruncir el entrecejo. Si estas expresiones se repiten, las arrugas de expresión alrededor de los ojos y del entrecejo pueden ir profundizándose. Las arrugas que al principio solo se veían al sonreír o fruncir el ceño pueden, con el tiempo, evolucionar a arrugas fijas que permanecen incluso en reposo.
Además, el hábito de frotarse los ojos con frecuencia irrita la piel del contorno ocular y también puede aumentar el riesgo de hiperpigmentación. La piel alrededor de los ojos es una de las zonas más finas del rostro, por lo que es especialmente vulnerable a estímulos repetidos. En verano, al salir, usar gafas de sol o un sombrero de ala ancha ayuda no solo a protegerse de los rayos UV, sino también a reducir el uso innecesario de los músculos faciales.
"Porque refresca, un vaso cada día"...las bebidas dulces estropean el colágeno
Con el calor sofocante, muchas personas recurren a bebidas dulces como café con hielo, refrescos con gas, bebidas de frutas o granizados. Sin embargo, un consumo excesivo de azúcar puede afectar negativamente al colágeno y la elastina, fundamentales para mantener la elasticidad de la piel. Esto se debe a que, cuando aumenta la glicación en el organismo, la elasticidad del tejido cutáneo disminuye y el envejecimiento puede acelerarse.
En especial, las bebidas con alto contenido de jarabe de maíz alto en fructosa son un ejemplo representativo de alimentos que llevan a ingerir grandes cantidades de azúcar en poco tiempo. Se toman para calmar la sed, pero en realidad pueden interferir en el equilibrio hídrico del organismo. Si se piensa en la salud de la piel, es preferible elegir primero agua o té sin azúcar y reducir la frecuencia y la cantidad de bebidas dulces.
"Aunque esté cansado, aguanto"...la falta de sueño crea arrugas
Quedarse hasta tarde mirando el móvil o dormir mal por las noches tropicales también acelera el envejecimiento cutáneo. Durante el sueño, la regeneración y la recuperación de la piel se producen de forma activa, pero si falta descanso, este proceso no puede desarrollarse correctamente.
De hecho, la falta crónica de sueño se asocia con una disminución de la elasticidad, un deterioro de la función de barrera cutánea y un empeoramiento del tono de la piel. Además, cuanto menos se duerme, más aumenta la secreción de hormonas del estrés, lo que también puede afectar negativamente al estado de la piel. Por eso, antes que los cosméticos caros, una de las claves del cuidado de la piel es dormir lo suficiente. Se considera que un hábito de sueño regular de unas 7-8 horas al día es el método más básico para ralentizar el envejecimiento cutáneo.