«También hay que lavar el peine»… ¿De verdad es un método sencillo para eliminar la inflamación del cuero cabelludo y los granitos?

| Ingresar:

En el peine se acumulan cabellos, además de escamas (células muertas) del cuero cabelludo, polvo, sebo y restos de productos capilares, entre otros. Foto=Getty Image Bank

El peine se usa a diario para cuidar el cabello, pero a menudo se pasa por alto su higiene. En él se acumulan cabellos, además de escamas (células muertas) del cuero cabelludo, polvo, sebo y restos de productos capilares, entre otros. Si sigues peinándote con un peine contaminado, es como volver a depositar esas impurezas sobre el cuero cabelludo. Veamos cómo limpiar el peine según el material.

Si sigues usando un peine sucio, la inflamación del cuero cabelludo puede empeorar

El peine es un objeto que entra en contacto directo con el cuero cabelludo. Si no se limpia con la frecuencia adecuada, los contaminantes acaban trasladándose al cuero cabelludo. En especial, muchas mujeres se peinan con frecuencia —antes y después de lavarse el pelo, tras aplicar productos capilares, etc.—, por lo que se acumulan aún más residuos.

Si se continúa usando un peine sucio, es habitual que también se acumulen contaminantes en el cuero cabelludo. Cuando bacterias y residuos obstruyen los poros del cuero cabelludo, es más fácil que aparezcan inflamación y granitos. Si, incluso después de lavarte el pelo, el picor no desaparece y el cabello se engrasa con facilidad, puede sospecharse una inflamación del cuero cabelludo. Si se sigue usando el peine cuando el cuero cabelludo está irritado o tiene heridas, también pueden aparecer afecciones como la foliculitis (inflamación de los folículos pilosos).

¿Cómo cuidar el peine y cada cuánto lavarlo?

¿Cómo debe cuidarse el peine? Primero, retira el cabello enredado en el peine con un palillo o unas tijeras. El proceso posterior es similar al de lavarse el pelo. Disuelve champú en agua tibia y haz espuma. Deja el peine en remojo durante 10–20 minutos. También puede usarse bicarbonato de sodio en lugar de champú.

Después, frota suavemente entre las púas con un cepillo de dientes limpio y aclara bajo el grifo. La frecuencia de lavado debería ser, como mínimo, una vez cada dos semanas. Si usas productos capilares con frecuencia, es mejor lavar el peine una vez por semana.

Eso sí, hay que tener precaución según el material del peine. En el caso de peines de madera o de cerdas naturales, es preferible no dejarlos en remojo y lavarlos de inmediato. La madera y las cerdas naturales se deforman con facilidad al absorber humedad. La madera puede pudrirse con facilidad y las cerdas naturales pueden aplastarse o desprenderse.

Independientemente del material, tras lavar el peine hay que secarlo por completo. Retira la humedad y déjalo secar a la sombra en un lugar bien ventilado. Si se guarda en un cajón del tocador cuando aún está húmedo, las bacterias se multiplican con facilidad, así que conviene tener cuidado. Es mejor evitar la luz solar directa. Los rayos ultravioleta pueden doblar las púas o provocar decoloración.

×