El 99,9% de los pacientes con hemorragia subaracnoidea recibe tratamiento definitivo en 24 horas, pero solo el 58,6% de los hospitales lo ofrece

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HIRA evalúa por primera vez el ictus hemorrágico: la capacidad para tratar aneurismas cerebrales rotos varía según el hospital

Infografía=generada con ChatGPT

El Servicio de Revisión y Evaluación del Seguro de Salud (HIRA) ha incluido por primera vez el ictus hemorrágico en una evaluación que hasta ahora se centraba en el ictus isquémico, y ha publicado por primera vez los resultados relacionados con el tratamiento.

El ictus isquémico es una enfermedad en la que un vaso sanguíneo cerebral se obstruye por un trombo u otras causas y la sangre no llega adecuadamente al cerebro. En cambio, el ictus hemorrágico se produce cuando un vaso sanguíneo cerebral se rompe y provoca una hemorragia dentro del cerebro o en sus alrededores.

En los pacientes con hemorragia subaracnoidea, un tipo representativo de ictus hemorrágico, el porcentaje que recibió el tratamiento definitivo dentro de las 24 horas posteriores a la llegada al hospital alcanzó el 99,9%.

La hemorragia subaracnoidea es una enfermedad en la que la sangre se disemina en el espacio entre las membranas que recubren el cerebro. A menudo se produce cuando se rompe un aneurisma cerebral —una dilatación en forma de saco de una parte de la pared del vaso—, por lo que requiere un tratamiento rápido.

Sin embargo, una alta tasa de tratamiento a tiempo no implica que ese tratamiento esté disponible en cualquier hospital. Durante el periodo evaluado, los centros sanitarios que realizaron efectivamente el tratamiento definitivo de la hemorragia subaracnoidea representaron el 58,6% del total de instituciones objeto de evaluación.

HIRA publicó el día 30 estos resultados en el informe de la “Evaluación de adecuación de la atención del ictus agudo de 2024 (11.ª edición)”.

En esta evaluación, el alcance se amplió desde el ictus isquémico —en el que se obstruyen los vasos cerebrales—, que era el foco principal hasta ahora, para incluir también la evaluación del tratamiento definitivo del ictus hemorrágico, en el que los vasos se rompen.

Hemorragia subaracnoidea: 99,9% con tratamiento definitivo en 24 horas

Tanto en el ictus isquémico como en el hemorrágico, cuanto más se retrasa el tratamiento, mayor es el daño cerebral y aumenta el riesgo de muerte o de dejar secuelas graves. Por ello, es clave el tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas hasta la llegada al hospital y hasta el tratamiento definitivo.

En esta evaluación se analizó por primera vez hasta qué punto ese tratamiento definitivo se realizó a tiempo.

En los pacientes con ictus isquémico, el porcentaje en el que se practicó una trombectomía mecánica endovascular dentro de los 120 minutos posteriores a la llegada al hospital fue del 95,1%. La trombectomía mecánica endovascular es un tratamiento que introduce un dispositivo fino en el interior del vaso para extraer directamente el trombo que obstruye el vaso cerebral.

Entre los ictus hemorrágicos, el porcentaje de pacientes con hemorragia subaracnoidea que recibió el tratamiento definitivo dentro de las 24 horas posteriores a la llegada al hospital alcanzó el 99,9%.

Para tratar la hemorragia subaracnoidea se utilizan, entre otros, el clipaje de aneurisma cerebral y la embolización endovascular. El clipaje de aneurisma cerebral es una cirugía en la que se abre el cráneo y se coloca un clip en el cuello del aneurisma para impedir que siga entrando sangre. La embolización endovascular es un tratamiento que introduce un dispositivo fino por el interior del vaso y ocluye el aneurisma con coils u otros materiales.

Es decir, si se considera únicamente a los pacientes que recibieron ese tratamiento, en la gran mayoría de los casos el tratamiento definitivo se realizó dentro del plazo fijado por los criterios de evaluación.

Alta tasa de tratamiento a tiempo, pero menos del 60% de centros lo realiza

Sin embargo, una alta tasa de tratamiento a tiempo no significa que todos los hospitales evaluados hayan realizado estos procedimientos.

Del total de instituciones evaluadas, el 56,7% realizó trombectomía mecánica endovascular. Los centros que realizaron el tratamiento definitivo de la hemorragia subaracnoidea también se quedaron por debajo del 60%, con un 58,6%.

Se trata de un criterio distinto del dato de que el 99,9% de los pacientes con hemorragia subaracnoidea recibió el tratamiento definitivo dentro de las 24 horas posteriores a la llegada al hospital.

El 99,9% indica, entre los pacientes que recibieron tratamiento definitivo, cuántos lo recibieron a tiempo. En cambio, el 58,6% muestra, entre todas las instituciones sanitarias evaluadas, cuántas realizaron efectivamente durante el periodo de evaluación el tratamiento definitivo de la hemorragia subaracnoidea.

No debe interpretarse que, solo porque la tasa de tratamiento a tiempo sea del 99,9%, el tratamiento definitivo de la hemorragia subaracnoidea esté disponible en cualquier hospital.

Eso tampoco significa que el resto de hospitales carezca de capacidad de tratamiento. El 58,6% es el resultado de contabilizar si durante el periodo evaluado se realizó efectivamente ese tratamiento.

Con base en ello, HIRA concluyó que existen diferencias entre instituciones sanitarias en la capacidad para ofrecer el tratamiento definitivo del ictus urgente y grave.

Desde el punto de vista del paciente, cuando se sospecha un ictus es importante no solo llegar al hospital lo antes posible, sino también ser derivado con rapidez a un centro que pueda proporcionar el tratamiento definitivo necesario.

Grupo que usa ambulancia: 123 minutos vs. grupo que no la usa: 552 minutos

También se observaron grandes diferencias en el tiempo hasta la llegada al hospital.

La mediana del tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas de ictus hasta la llegada a urgencias fue de 3 horas y 28 minutos. Se redujo en 16 minutos respecto a la 10.ª evaluación anterior.

En los pacientes que utilizaron ambulancia, la mediana hasta la llegada a urgencias tras el inicio de los síntomas fue de 123 minutos, aproximadamente 2 horas. En los que no utilizaron ambulancia fue de 552 minutos, aproximadamente 9 horas. La diferencia entre las medianas de ambos grupos fue de 429 minutos, más de 7 horas.

No obstante, solo con este resultado no puede concluirse que el uso de la ambulancia, por sí mismo, redujera en 7 horas el tiempo de llegada a urgencias. Esto se debe a que pueden influir otros factores, como la gravedad de los síntomas, el momento en que se detectaron o la respuesta del paciente y sus familiares.

El ictus es una urgencia médica cuyo riesgo aumenta cuanto más se retrasa el tratamiento. Si de repente se arrastra el habla, se pierde fuerza en un lado de la cara, el brazo o la pierna, o aparece un dolor de cabeza intenso e inusual, es importante llamar al 119 y pedir ayuda.

El 44,8% de los centros cumple los criterios de la unidad de cuidados intensivos de ictus

Las instalaciones y el personal para observar y tratar de forma especializada a los pacientes con ictus también aumentaron respecto a la evaluación anterior.

La unidad de cuidados intensivos de ictus es una sala de hospitalización dotada de personal sanitario especializado y del equipamiento necesario para vigilar estrechamente los cambios en el estado del paciente y tratarlo. Los centros que cumplieron todos los criterios relacionados —médicos y enfermeras, instalaciones y equipamiento— representaron el 44,8% del total. Supone un aumento de 12,7 puntos porcentuales respecto a la 10.ª evaluación anterior.

Las diferencias según el tipo de hospital fueron grandes. Todos los hospitales universitarios de referencia (terciarios) evaluados cumplieron los criterios, pero en los hospitales generales el porcentaje se quedó en el 33,3%.

La incidencia de neumonía durante el ingreso fue del 1,9% en el ictus hemorrágico y del 1,6% en el ictus isquémico. La tasa real de mortalidad de los pacientes fallecidos dentro de los 30 días de hospitalización fue del 11,4% en el ictus hemorrágico y del 2,9% en el ictus isquémico.

Con estos datos no puede hacerse una comparación simple para afirmar que el riesgo de muerte del ictus hemorrágico es varias veces mayor que el del ictus isquémico. Esto se debe a que ambos grupos de pacientes pueden diferir en gravedad y estado clínico.

112 centros con calificación de nivel 1… repartidos por todas las regiones del país

En total, 268 centros fueron objeto de esta evaluación. La puntuación media global fue de 85,17 puntos. Los hospitales universitarios de referencia (terciarios) obtuvieron 99,25 puntos y los hospitales generales, 82,22 puntos.

Los centros sanitarios de nivel 1, con 95 puntos o más, fueron 112, el 41,8% del total. Entre los hospitales universitarios de referencia (terciarios), 45 de 46 (97,8%) obtuvieron el nivel 1; entre los hospitales generales, 67 de 222 (30,2%) lograron el nivel 1.

Por regiones, fueron nivel 1: 28 centros en Seoul, 32 en el área de Gyeonggi, 26 en la región de Gyeongsang, 13 en la región de Chungcheong, 8 en la región de Jeolla, 3 en la región de Gangwon y 2 en Jeju.

Esta evaluación otorgó el nivel 1 a los centros que obtuvieron 95 puntos o más tras integrar varios indicadores. No obstante, obtener el nivel 1 no significa que el centro ofrezca todos los tipos de tratamiento definitivo del ictus.

Los centros de nivel 1 por región pueden consultarse en el sitio web de HIRA, en el portal integrado de evaluación hospitalaria y en la aplicación móvil “Salud e-Eum”, entre otros canales.

El presidente de HIRA, Hong Seung-kwon, afirmó: “Dado que el tiempo desde la aparición de los síntomas hasta el tratamiento definitivo es un factor clave que determina la supervivencia y el pronóstico del paciente, seguiremos mejorando de forma continua la evaluación de adecuación para reducir el tiempo que tarda un paciente con ictus en recibir el tratamiento definitivo y reforzar la capacidad terapéutica de las instituciones sanitarias”.

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