
El mercado del turismo médico de la República de Corea ha inaugurado por primera vez en la historia la era de los “2 millones de pacientes extranjeros al año”. Tras el largo túnel de la pandemia de la COVID-19, los resultados de captación han batido el récord histórico y el sector parece haber resurgido con fuerza.
Sin embargo, al analizar la calidad y la estructura interna, se observa que la concentración en determinadas especialidades y en clínicas privadas (consultas) se está consolidando aún más. De ahí que se señale, al mismo tiempo, la urgencia de una reforma estructural para atraer a pacientes con patologías graves de alto valor añadido.
[A nivel nacional] Se reordena el ranking “Seoul–Busan–Gyeonggi”… los procedimientos estéticos en “clínicas de barrio” rozan el 90%
Según el Ministerio de Salud y Bienestar y la Agencia de Promoción de la Industria Sanitaria de Corea, el número total de turistas médicos extranjeros que visitaron Corea del Sur el año pasado (2025) fue de 2.011.822. Es el mayor registro desde el inicio del programa de captación.
El cambio más llamativo es la reorganización del ranking por regiones. Mientras Seoul (1,75 millones) mantuvo con diferencia el primer puesto, Busan (75.000) superó a la provincia de Gyeonggi y, por primera vez en la historia, ascendió al segundo lugar a nivel nacional. A continuación se situaron Gyeonggi, Jeju e Incheon.
Por especialidades, dermatología y cirugía plástica lideraron el mercado. En todo el país, el mayor número de pacientes se concentró en dermatología, cirugía plástica, medicina interna integral, chequeos médicos y medicina tradicional coreana. En otras palabras, el motivo principal por el que los extranjeros visitan Corea del Sur sigue centrado en procedimientos estéticos.
En particular, al observar el desglose por tipo de centro, las clínicas (consultas privadas) representaron el 87,7%, superando ampliamente a los hospitales universitarios de alta complejidad (3%) y a los hospitales generales (3,6%). Esto se interpreta como que nueve de cada diez pacientes extranjeros optaron por procedimientos estéticos leves en clínicas de barrio con gran capacidad de atracción, en lugar de tratamientos especializados en hospitales universitarios.
[Busan] “Máximo histórico” supera las 75.000 personas… el “asalto” de Taiwán, que superó a Japón
Dentro de la tendencia nacional, el crecimiento de Busan es aún más pronunciado. El año pasado, los turistas médicos que visitaron Busan fueron 75.879, un aumento del 151,5% frente al año anterior (30.165). Esto supone además un crecimiento de más del 284% respecto al máximo previo a la pandemia, registrado en 2019.
Otro rasgo nuevo es el cambio del principal mercado emisor. El año pasado acudieron 28.373 taiwaneses. Aumentó un 293% interanual: casi cuatro veces. Con ello, su cuota también subió al 37,4%. Taiwán pasó a ocupar el primer puesto, superando a Japón (22,2%), que hasta entonces había impulsado el mercado de Busan.
Parece ser el resultado de la combinación entre la accesibilidad geográfica a Busan y el auge de la “K-beauty”. Es decir, someterse a un procedimiento sencillo en dermatología se está convirtiendo en una parada casi imprescindible dentro del itinerario turístico.
La concentración “dermatología 67%” continúa… la captación de enfermedades graves, “ya veremos”
Sin embargo, la cara B del crecimiento cuantitativo también es evidente. Si se observa la distribución por especialidades de los turistas médicos en Busan, dermatología ocupó una cuota absoluta del 67% (52.798 personas). Si se suma cirugía plástica (6,5%), la demanda relacionada con la estética supera el 70% del total.
En cambio, las especialidades para patologías graves y altamente especializadas —con mayor coste por acto y representativas del nivel sanitario regional— (medicina interna integral, traumatología y ortopedia, oftalmología, centros de chequeo de salud, etc.) mostraron un rendimiento relativamente débil. Todas redujeron su cuota total.
En definitiva, se confirma un desequilibrio estructural centrado más en “pacientes estéticos de corta estancia” que en “pacientes de alta rentabilidad”. No obstante, dado que el número total de turistas médicos aumentó, es al menos positivo que medicina interna integral (11 subespecialidades del área de medicina interna), traumatología y ortopedia, oftalmología y medicina tradicional coreana integral hayan registrado incrementos, aunque leves, en el número de pacientes.

Reto para 2026: construir un modelo de alto valor añadido “centrado en el tratamiento”
La ciudad de Busan invertirá este año 2.400 millones de wones mediante el “Plan básico para la activación del turismo médico de Busan 2026”. La política consiste en reforzar un ecosistema de ciclo virtuoso y el posicionamiento de marca del destino para materializar un “servicio de felicidad personalizado para el cliente (FIT)”.
La ciudad de Busan subrayó el día 4: “El gasto por turista médico asciende a 8,11 millones de wones por persona, cuatro veces más que el de un turista general”, y añadió: “Construiremos un modelo de alto valor añadido y de convergencia para que, más allá de procedimientos sencillos, la excelente tecnología médica especializada de Busan gane confianza y se acelere la llegada de pacientes extranjeros centrados en el tratamiento”.
En última instancia, para dotar de contenido real a un título acorde con el “segundo puesto nacional”, se prevé que el éxito o el fracaso del turismo médico de Busan dependerá de una “reforma estructural” que diversifique el modelo actual, sesgado hacia dermatología y cirugía plástica, hacia servicios médicos especializados vinculados al tratamiento de patologías graves, como medicina interna y traumatología y ortopedia.
